miércoles, 13 de marzo de 2013

La historia real de marzo: Asesinatos históricos sin esclarecer -o con serias dudas sobre su autoría- (II)

Continuamos con la sucesión de casos de asesinato que han quedado sin resolver (o al menos, con dudas más que razonables) a lo largo de la historia. Vigilad vuestra espalda, que vienen variaditos.

5) El primer asesinato del que se tiene constancia ocurrió antes de la historia, y ni siquiera fue a un ser humano: fue a un neardental al cual le ha correspondido la etiqueta (en los restos arqueológicos) de Shanidar 3. Los científicos que han examinado el cuerpo han dictaminado no sólo que fue asesinado por una lanza, sino que además esa lanza provenía de un hombre de Cromagnon (o sea, uno de los nuestros), con lo cual se trataría también del primer crimen atribuido a un Homo Sapiens Sapiens. El supuestamente primer crimen cometido sobre un humano se sitúa en los Alpes italianos, donde el llamado hombre de Oetzi fue alcanzado por una flecha por la espalda y luego rematado en la cabeza. Por otra parte, recientemente se ha encontrado una fosa común donde se han localizado a 200 individuos que habitaron antes de que existiera la palabra escrita y fueron seguramente víctimas de la primera masacre de la historia (un crimen, lo miremos como lo miremos, como cualquier otro).

6) LA DALIA NEGRA.
Con este nombre se conoce popularmente al asesinato de Elizabeth Short, una joven que apareció muerta en un distrito de Los Ángeles, seccionado su cuerpo a la altura de la cintura, con cortes en las comisuras de los labios remedando una sonrisa, y en buena medida vaciada de sangre. La brutalidad  y espectacularidad del crimen, y el hecho de que la chica tenía fama de haber llevado una vida disipada le dieron popularidad al caso, que hoy por hoy sigue sin esclarecerse. James Ellroy, un escritor obsesionado con los psicópatas a raíz de que su madre fuera asesinada por uno de ellos, inmortalizó la historia en forma de novela, que ha tenido adaptaciones cinematográficas diversas, incluyendo una reciente dirigida por Brian De Palma (por cierto, espectacular Mia Kirshner en su papel de Elizabeth Short). No obstante, hay una larga lista de archivos policiales repletos de crímenes escabrosos sin resolver, incluyendo el asesinato de los Borden o "el niño de la caja", el cual apareció con pelo y uñas recién cortadas dentro de una caja, seguramente para que el conseguido propósito de que no se le identificara.

7) EL MISTERIO DE MARY ROGERS.
El caso no tendría mayores pretensiones de natural: una chica amanece muerta en el río Hudson en Nueva York. Una bella cigarrera la cual, además, había desaparecido en misteriosas circunstancias unos pocos años antes para volver a repararecer después (se duda si a causa de pretender ocultar un aborto, como una maniobra publicitaria o por otros motivos). Pero allí se metió Edgar Allan Poe, que escribió un relato con múltiples similitudes al de Mary Rogers -"El misterio de Marie Rogêt"-, aunque cambió de localización (la ubicó en el Sena parisino) y, sobre todo, se dedicó a analizar las pistas del asesinato, no atreviéndose a señalar claramente a un sospechoso pero sí indicando la dirección que debía seguir la investigación. Leer un relato como éste de noche, a la fría luz de una bombilla de una mesita de noche, y pensar que se trata de un asesinato real y sobrecogerse por ello son todo uno para el lector. Muchos acusaron a Poe de querer ganar notoriedad con el relato, si bien es cierto que novelar misterios reales (y más aún sin resolver) era asunto común en aquella época. Pero más delirante se vuelve todavía el asunto cuando muchos sospechan que el asesino -debido a la multitud de detalles que se aportan en el relato-, ¡es el propio Poe! Parece que Poe (bien sabe si por librarse de las acusaciones) deslizó que era el propio asesino el que le había revelado su autoría y los detalles de la muerte. Fundadas las sospechas o no, el crimen sigue todavía en el aire, y el suicidio del novio de la chica con una nota bastante ambigua no contribuyó a esclarecerlo, ya que éste tenía una sólida coartada. Por cierto que Poe (al que la muerte le rondó dolorosamente toda su vida, como en el caso de su esposa) también falleció en circunstancias extrañas, apareciendo en las calles de Baltimore con las ropas desaliñadas y en un estado delirante, habiéndose atribuido su muerte a la rabia, la sífilis o una intoxicación etílica mortal.

8) LOS FEMINICIDIOS DE CIUDAD JUÁREZ.
En un principio, cuando empezó a publicarse en la prensa la aparición de mujeres muertas con breves  intervalos de tiempo entre las mismas en Ciudad Juárez, muchos imaginaron la idea de un asesino en serie o de un perfil similar. La realidad, desgraciadamente, es mucho más macabra. No hay explicación total para las setecientas mujeres asesinadas desde 1993 hasta 2012 en esta zona fronteriza de México, separada de la estadounidense El Paso a través de una frontera que cruzan miles de inmigrantes cada día para ir a trabajar. Sin embargo, se atribuyen estos crímenes a una combinación de violencia de género, industria del narcotráfico y rivalidades entre bandas (la frontera entre México y Estados Unidos se ha convertido en una de las más violentas del mundo, concentrándose en la parte mexicana todas las miserias de las que se libra la plácida parte estadounidense), en un contexto de impunidad donde la policía no da abasto o no se atreve del todo a investigar. Desde ese punto de vista, la secuencia de acontecimientos está clara: se escuchan unas cuantas muertes, y si alguien pensaba en perpretar un asesinato, ya sabe cómo hacerlo para que acabe en este fondo de saco y se le atribuya a un "asesino" general, una especie de niebla difusa tan grande y viscosa que nadie sabe ni tiene intención de abordar. ¿Pero quién es el asesino: el entorno global, la pobreza, la ignorancia, la droga? Una demostración viva de que a veces los mejores policías son los maestros o las políticas sociales.

9) EL ENIGMA DE KASPAR HAUSER.
Conocida es la historia de este muchacho, el huérfano de Europa, que apareció sin ningún antecedente previo en mitad de las calles de Nuremberg sin apenas el menor grado elemental de formación (no hablaba ni leía) y que parecía haber estado cautivo en palacios durante buena parte de su vida. Con la sospecha siempre encima de ser el príncipe destronado de alguna monarquía europea (puede incluso que de Napoleón II; los análisis genéticos realizados hasta la fecha parecen apuntar a que, efectivamente, estaba emparentado con la casa real de Baden, pero tampoco lo pueden corroborar de manera segura), su muerte es aún más misteriosa, pues apareció con heridas que difícilmente se podría haber autoinfligido. El misterio en torno a su figura continúa.

10) Hay crímenes que no llegan a resolverse pero en los cuales la conveniencia para los beneficiados de la muerte es tan evidente que es difícl abstraerse. El asesinato del obispo Óscar Romero (posteriormente desvelada la implicación de escuadrones de la muerte salvadoreños, que le liquidarían a causa de su implicación a favor de los pobres y en contra de los desmanes del ejército) sería un buen candidato, como tambíen la muerte del teniente coronel del KGB Aleksandr Litvinenko como consecuencia de la ingestión de polonio radiactivo (¿alguien duda en inculpar a Putin?). Lo que suele ocurrir, sin embargo, con estos casos, es que sus muertes quedan sin aclararse hasta mucho tiempo después, cuando los implicados ya no tienen que temer las consecuencias, y los nuevos poderosos pueden dedicarse a perpretar otros delitos que ya resolverán años después.

Finalmente, como componente adicional, se dice que el mejor asesinato es el que no lo parece. Sospechas de crímenes que se fingierion suicidos o accidentes ha habido miles a lo largo de la historia, y si nos ponemos podríamos empezar a hablar de Marylin Monroe, numerosos crímenes políticos... Pero en este sentido, la "muerte natural" más sospechosa de los últimos tiempos ha sido la de Juan Pablo I, fallecido sólo 33 días después de aceptar su nombramiento como Sumo Pontífice. A pesar de que la muerte de los papas es algo lógico y normal (son elegidos ya después de una larga vida de servicio a la iglesia), el hecho de que años después apareciera un turbio escándalo de corrupción vaticana en el que se implicaba al cardenal Marcinkus y el Banco Ambrosiano, y por el cual el banquero Roberto Calvi aparecería ahorcado en Londres, da bastante pábulo a las teorías conspirativas. De hecho, el que se nombrara justo después de su muerte a un papa ajeno a las intrigas italianas, por primera vez en varios siglos, parece indicar que el ambiente vaticano se encontraba muy enrarecido en aquellos momentos. No es éste el único de los misterios que campan por la ciudad de Dios: la muerte la adolescente Emanuela Orlandi, de 15 años, sigue sin resolverse, y se apuntan a conexiones con grupos terroristas, mafiosos enterrados en basílicas romanas, o con la propia curia vaticana (incluso alguna teoría habla de que la pobre Orlandi habría sido capturada y retenida como esclava sexual en el Vaticano, y asesinada después para ocultarlo). La fé de las piedras de uno de los lugares con más tesoros artísticos del mundo no protege a aquel entorno del horror de las maldades de los hombres.

Espero hablaros la próxima vez de temas menos lóbregos y más luminosos. Aunque sean, quizás, también inexplicables. Hasta la próxima ocasión.

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