martes, 4 de junio de 2013

Relatos aleatorios. "What if...?"

Resulta que, merced a nuestro amigo Ludkubo, hay una nueva edición de los relatos aleatorios. Sin embargo, en esta ocasión, por suscripción popular, se ha aprobado que lo que se relate constituya un "What if...?", más conocido como ucronía en castellano: es decir, una variación acerca del devenir del mundo en el supuesto de que un suceso histórico hubiera cambiado o no hubiese acontecido (qué hubiera pasado si a Colón no hubiera descubierto América, etc). Las diversas posibilidades serían generadas por el famoso programa aleatorio habitualmente encargado de estas cosas (que muchos sospechan ya que en realidad es un mono agitando unos dados o, en su defecto, Juan Miguel Cano Castell inventándose las historias y/o alimentando al mono con cacahuetes), y la elección final entre las mismas se haría de manera democrática entre la panda de descerebrados que ya habéis ido viendo que conformamos este grupito.

La intrahistoria de la selección definitiva tiene miga, pues éstas fueron las posibilidades que el programita nos ofreció:
-¿Y si nunca se hubiera inventado la píldora anticonceptiva?
-¿Y si Elvis hubiera estado obsesionado con Bach?
-¿Y si Nietzsche hubiera vivido en un mundo donde nunca nunca sucedió la crucifixión?
-¿Y si en el hundimiento de la Atlántida hubiera intervenido una fuerza policial?
-¿Y si Cleopatra hubiera sido responsable de la ascensión del comunismo?

Al final, ha sido esta última la elegida (no es sólo que seamos unos degenerados, ha habido que desempatar, o sea que había una dura pugna, en concreto con la historia de la Atlántida), y a mí en concreto me ha tocado (en virtud también de una selección aleatoria acerca del género o tratamiento del cuento) que fuera un relato sobrenatural post-apocalíptico. O sea, Cleopatra. Comunismo. Sobrenatural, post-apocalíptico.

Tiene bemoles la cosa. Aunque las ha habido peores.

Lo que pasa es que uno, conforme va mirando las preguntas, va pensando también en las respuestas. Y como no va a dejar uno que algo como el azar o la democracia estropee sus planes (levantamiento de ceja al decir esto), presento también las alternativas que se me han ido ocurriendo, aparte de lo que finalmente me había tocado. Así que aquí tenéis:

-¿Y si en el hundimiento de la Atlántida hubiera intervenido una fuerza policial?
"El dios de dioses Zeus, que reina por medio de leyes, puesto que puede ver tales cosas, se dio cuenta de que una estirpe buena estaba dispuesta de manera indigna y decidió aplicarles un castigo para que se hicieran más ordenados y alcanzaran la prudencia. Reunió a todos los dioses en su mansión más importante, la que, instalada en el centro del universo, tiene vista a todo lo que participa de la generación y, tras reunirlos, dijo..." (Ahora es cuando voy a hacer que entren los atlantes en el Olimpo...)
-¡H-D-W-X!¡Vete ya a la cama!
-¡Pero mamá, si no tengo sueño...!
-¡Vamos, que si no, no te dejo jugar mañana con tus amiguitos!
-Jo, mamá, eres como un sodermonder [palabra marciana equivalente a sargento, y también a una fruta pequeña].
-Venga, hala, a dormir... Y no olvides recoger tus juguetes antes de irte a la cama.
(Este chico... Tiene una imaginación tan vívida. Me pregunto en qué estaría pensando...) 
Mientras su madre meditaba esto, en el cuarto de su hijo, algo muy parecido al estruendo de una ola resonó.

(Nota al pie: os habréis dado cuenta de que los relatos son cortos. Sí, falta de tiempo, estos días son terribles, pero bueno, creo que no le han cortado las alas a ninguna historia. Seguimos).

-¿Y si Nietzsche hubiera vivido en un mundo donde nunca nunca sucedió la crucifixión?
-Uno cabría esperar que, educado en una casa donde la inmesa mayoría eran mujeres, ella me inculcarían los valores de la compasión al débil, de la verdad, de la conmiseración. Ms bien al contrario, obligado a representar por todos mis familiares el papel de héroe masculino, fui imbuido al máximo de esos principios que heredamos de nuestros antecesores los romanos: fuerza, contundencia, exaltación de mí mismo, insensibilidad al dolor. Quizás por ello quise fijarme en la otra parte, y seguí las enseñanzas de un desconocido místico de Galilea que huyó antes de que le atraparan los romanos, pero que si se hubiera quedado hubiera sufrido (como yo sufriré en los próximos tiempos) la persecución, la ignominia y la crucifixión. Y todo por predicar a favor de la paz, del amor y la esperanza. Porque así habló Jesucristo, discípulos míos...

-¿Y si Cleopatra hubiera sido responsable de la ascensión del comunismo? (Tratamiento: relato sobrenatural y post-apocalíptico).
-Muchas gracias, señorita... Caramba, estos cigarros son sabrosísimos.
-¿Verdad? Me los traen especiales, importados -presumió la mujer, enseñando las perlas de sus dientes. Rasputín supo que iba a disfrutar. Esta vez no se trataba de una de esas viejas cacatúas ávidas de la emoción del espiritismo. Tez morena, piel sedosa, peinado de peluquería, un vestido ajustado a la moda de Europa, destacando especialmente la boa de plumas, y donde sus curvas se perfilaban en toda su extensión... No era muy guapa, pero estaba muy claro que en la cama iba a demostrar que tenía algo. Rasputín estaba deseando llegar a la siguiente fase.
-Veo que es usted un admirador de las monedas antiguas...
-En realidad no, amable señorita.... Solamente de las procedentes del antiguo Egipto. Siento una fascinación especial por esa cultura.
La mujer las contempló con atención.
-No está mal -afirmó ella-; pero yo no tengo la nariz tan afilada.
Rasputín notó un sofoco. Comenzó estentóreamente a toser.
-¿Qué creía, mi amado monje?¿Que una cultura milenaria y obsesionada con la muerte no iba a acabar descubriendo un par de truquitos? Vaya, veo que se siente indispuesto. Déjeme que le acomode las almohadas...
Rasputín intentaba respirar, pero los cigarrillos envenenados, letales como el desbordamiento del Nilo, iban ejerciendo su efecto sin ninguna clase de piedad.
-Dígale a su amigo el zar que no se lo tome a mal... Una tiene que ganarse la vida, a pesar de todo, y los comunistas pagan bien... De reina a rey, no es nada personal...
Rasputín reservó las últimas fuerzas para que su quebrada voz acompa
ñase a sus ojos.
-
Sabes que no moriré, ¿verdad?
Por un momento, Cleopatra dudó. Pero luego respondió, justo antes de cubrirle la cara con la almohada, desafiante:
-Nos vemos después del Apocalipsis.
En algún lugar, en algún tiempo, miles de años después, o quizás tan sólo en un parpadeo, en lo más profundo de las arenas del desierto, una momia despertó.

-¿Y si Elvis hubiera estado obsesionado con Bach?
 -¡CRASH!¡Ni Bach ni demonios!¡Esto no es su maldito país yanki: en Alemania, señor mío, las personas decentes están a esta hora en silencio o en su cama!¡Y como vuelva a escucharle una sola nota, le meto lo que le queda de órgano por el...!

 -¿Y si nunca se hubiera inventado la píldora anticonceptiva?
-Y con respecto al último reto aleatorio...
-Cari, tenemos un problema...
-Lo siento, urgencia chunga. Que os den por culo, cabrones. Adiós. 

Edito: Otros relatos aleatorios sobre Cleopatra y el comunismo.
-Como un show de televisión: http://fdb88.wordpress.com/2013/06/11/reto-7-la-gran-piramide/
-Sin ambientación particular: http://santajis.wordpress.com/2013/06/11/cleopatra-madre-roja/
-Ciberpunk y retrofuturista. Primera parte: http://vidacubica.wordpress.com/relatos-al-azar/divina-elocuencia-i/.

1 comentario:

  1. (Como he dicho ya por ahí a alguno de los implicados, el de Cleopatra obviamente da pie a la continuación. Y obviamente también -enlazando con la condición "Bonus" del último reto aleatorio, que tanto juego ha dado, y teniendo en cuenta que salen un hechicero y una egipcia- debería haber gatos).

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