lunes, 7 de marzo de 2016

Los libros de marzo. Día de la mujer trabajadora: un paseo por mis escritoras favoritas.

Aprovechando que es el día de la Mujer Trabajadora, me centro en la actividad laboral que más me gusta (la de escritor) y, con el objetivo de unirme a otros colectivos que reivindican el infravalorado trabajo llevado a cabo por la mitad de la población mundial -en este caso, en ámbito de la literatura-, realizo un repaso por alguna de mis autoras favoritas y, de paso, sobre el papel de las mujeres en esa máquina de generar sueños que denominamos la palabra escrita:

Mary Shelley. A pesar de que es la obra de su marido, el poeta Percy Shelley, la que se analiza en los estudios formales de literatura inglesa, fue ella la que, durante un juego de relatos improvisados que se desplegaba una noche en la mansión que les alojaba durante sus vacaciones en Suiza (juego en el que también participaba el poeta Lord Byron) tuvo la idea primigenia que más tarde desarrollaría en su ya mítica obra "Frankenstein, o El moderno Prometeo". Una relato que todavía sigue siendo fuente de inspiración para múltiples obras modernas, y que ha sido objeto de imitaciones y homenajes los cuales, sin embargo, no han sido capaces de oscurecer ni una pizca el brillo de la fuente original.

Emilia Pardo Bazán. Una de las pioneras del relato de terror en nuestro país. Ambientadas sus historias en la tenebrosa Galicia rural, las referencias a las leyendas clásicas de su tierra (como la Santa Compaña o el "sacamantecas") se entrecruzan con un más moderno miedo a lo desconocido y al ser humano común corriente que todavía, a pesar de la distancia temporal de ya más de un siglo, provocan al leerlo un estremecimiento de reverencial temor.

Helen Hanff. Aunque, en ese sentido, no sea su actividad literaria la más reconocida, ya hablamos en otra ocasión en este post de su singular amistad epistolar a través del Atlántico con un librero británico y de las repercusiones que ésta tuvo una vez fue conocida por el gran público. Quizás, desde Ana Frank, nunca unos textos que no estaban destinados originariamente para la publicación causaron tanto revuelo. Si os interesa, el libro que recoge esta historia lo podéis encontrar aquí.

Marjane Satrapi. Autora de "Persépolis", un cómic donde describe sus vivencias autobiográficas en un Irán que confió en la revolución, y a quien le devolvieron como recompensa un estado islámico que les gangrenó la vida. Un testimonio impactante para todo aquel que se acerque a él, tanto desde el punto de vista del cómic original como de la bastante fiel versión cinematográfica.

Isabel Allende. No puedo decir que sea un seguidor voraz de los muchos libros escritos por la autora chilena, pero no cabe duda de que "La casa de los espíritus" (una integración del realismo mágico con las vivencias alrededor del ascenso y muerte de su tío segundo, Salvador Allende, derrocado por el golpe de estado de Pinochet) es capaz de desplegarte lo mejor y lo peor tanto desde el terreno de un mundo que bordea la fantasía como del que se acerca a la escalofriante realidad.

Las damas del crimen. Hay una relación muy especial entre el asesinato y la figura de una aparentemente benevolente mujer perpretrándolo desde su máquina de escribir. Todos nos hemos quedado sorprendidos con alguna de las innumerables historias de Agatha Christie, pero otros pueden argumentar que ésta, desde luego, no ha sido la única en acercarse al crimen en la ficción: Patria Highsmith, P.D. James, Donna León, la española Alicia Giménez Bartlett o (desde estilos y géneros radicalmente distintos) una de las mayores exponentes de la reinvención en la literatura sobre vampiros, Ann Rice. Particularmente, de entre ellas, con la que he tenido más contacto es con Patricia Cornwell, autora de las novelas cuya protagonista es la forense Kay Scarpetta.

"Cuentistas". A pesar de que no puedo presumir de haberme acercado la mayor parte de su obra, hay que reconocer que simplemente abrir la ventana a los cuentos de ciertas autoras (como la premio Nobel canadiense Alice Munro, la norteamericana Shirley Jackson o, especialmente, la escritora rusa de fantasía y ciencia ficción Anna Stabironets, cuya antología "Una edad difícil" recomiendo, aunque esta autora también ha hecho incursiones en el campo la novela), sumerge al incauto inmediatamente en la contemplación del abismo. En el apartado patrio, he de confesar que soy un admirador de los perturbadores microrrelatos de Patricia Esteban Erlés. Otros destacan también la labor de la también novelista del sur estadounidense Flannery O'Connor, o de la brasileña Clarice Lispector.

En el apartado de la literatura infantil, múltiples nombres femeninos brillan con luz propia. A la inmortal Gloria Fuertes (a la que muchos reclaman también un hueco en el espacio de la literatura para adultos) se unen nombres como el de la sueca Astrid Lindgren (autora de "Pipi Calzaslargas"), la británica J.K. Rowling (creadora de la serie "Harry Potter"), la alemana Ángela Sommer-Bodenburg (cuya mente ideó las andanzas de "El pequeño vampiro") o la españolas Carmen Martín Gaite y Pilar Mateos ("La bruja Mon"). Algunos, por supuesto, reclamará también las figuras de Ana María Matute, Elvira Lindo, Roser Capdevila o la creadora de "Heidi", Johanna Spyri.

Poetisas. Aunque no soy el más aficionado del mundo a la poesía, he de reconocer que me han llamado mucho la atención los versos de Safo de Lesbos. Otros os hablarán muy bien (y sin duda con razón) de Sylvia Plath, de Violeta Parra, Rosalía de Castro, Emily Dickison u otras muchas.

Y, por supuesto, un gran número de autoras que o bien todavía no he leído (tiempo al tiempo) o que, aunque sin duda tienen su mérito, no acaban de entrar en mi particular olimpo -absolutamente subjetivo- de mis favoritas: Harper Lee, Daphne Du Marier, Irene Nemirovsky, Josefina Aldecoa, Jean Marie Auel, Emily y Charlotte Bronte, Jane Austen, Almudena Grandes, Beatrix Potter, Doris Lessing, Simone de Beauvoir, Teresa de Ávila o santa Inés de la Cruz, Matilde Asensi, Dulce Chacón, Virginia Woolf, Margaret Mitchell, Margarite Yourcenar, Carmen Laforet, María Dueñas, Julia Navarro, Kate Morton, Sara Lark, y un largo etcétera.

Por último, pero no por ello menos importante, esta entrada está dedicada a algunas escritoras amigas, que sin duda harán las delicias de muchos de vosotros si os aproximáis a sus obras. Quisiera mencionar a Eva Díaz Riobello (la cual, entre otras cosas, forma parte del grupo de "Las microlocas") y también a Miriam Varela y la poetisa Miriam Villares, a quienes podéis seguir cada trimestre en el fanzine en el que colaboramos junto con nuestro ilustrador de referencia, Edgar Álvarez.

Éstas son las mías, y las que algunos propondrían como suyas. En cuanto a vosotros, ¿qué nombre os llama más la atención de esta lista?¿O cuál creéis que hemos olvidado y no debería faltar? Vuestra opinión es siempre bienvenida, como vuestra atención, cada semana.


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