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lunes, 13 de enero de 2025

La historias reales de enero: hilos en más de una red social

Os traigo hilos en redes sociales variadas. En la antigua Twitter, dos acerca de Indonesia, el apasionante país de las especias y de otras muchísimas cuestiones: uno habla sobre el tesoro más preciado de Bali, y el otro describe el poblado chabolista al que ayudó Instagram. También, rescatamos un viejo hilo sobre la figura de Tutankamón y su controvertido padre. Por otro lado, tengo cuenta también en Bluesky -de hecho, es la única red social en la que estoy ahora mismo-, y allí poseo un lugar donde almaceno hilos (algunos son versiones mejoradas de los de Twitter, y otros son completamente nuevos, como éste acerca del día que mi suegra se cachondeó de su propia muerte). Espero que sigáis encontrando formas diversas de enrollaros con ellos. Un saludo.

lunes, 23 de diciembre de 2024

Las historias reales de diciembre: hilos de "llámalo X"

Para aquellos que no podéis o no queréis meteros en esa cosa rara en la que Elon Musk ha transformado Twitter, hilos de esa red social, accesibles para todos los ojos, y que tratan variopintos temas: por ejemplo, el hombre que quiso viajar al pasado para salvar a María Antonieta; el volcán que casi se carga una isla, dañó a un país, y que seguramente creó la tumba más grande del mundo; y cómo un gusano asqueroso es la inspiración para el símbolo de la medicina. De paso, ya que andamos de recopilatorios navideños, podéis explorar los distintos hilos que hemos publicado a lo largo de este año, o de los pasados. Que los disfrutéis.

lunes, 11 de diciembre de 2023

Las historias reales de diciembre: hilos a tutiplén

Más hilos interesanes, para que podáis leerlos incluso los que estáis fuera de esa cosa llamada X: uno sobre la entrada al infierno; otro acerca de cuando Madrid fue la capital de Armenia; y un tercero en el que os desgrano cuál es la historia más antigua que conocemos. Espero que os llamen la atención, os hagan aprender un poco y, sobre todo, os diviertan. Un abrazo, nos leemos.

lunes, 13 de marzo de 2023

Las historias reales de marzo: innovando en campos de concentración, resucitando teorías periclitadas, reduciendo cabezas.

Nuevos hilos publicados en Twitter, en Mastodon o (como os enlazo en un par de casos) a través de aplicaciones que los organizan en un formato menos fragmentado: sobre cómo España creó el concepto de campo de concentración en la isla de Cabrera, acerca del gallego que se coronó como rey de los jíbaros, y en relación con no sólo con una, sino con dos teorías científicas que parecían descartadas y al final revelaron ser aplicables en ciertos casos. Disfrutad de estas historias. Un abrazo.

lunes, 16 de enero de 2023

Las historias reales de enero: más hilos, ahora también en Mastodon

Os ofrezco una serie de hilos alrededor de sucesos tan reales como sorprendentes, publicados tanto en Twitter como en Mastodon: en ellos hablamos sobre un beso aparentemente anecdótico e intrascendente que trastocó varias vidas de manera irreversible; revisamos también la historia de los refugios de la guerra civil en Almería, y cómo consiguieron conservar la luz en medio de tanta oscuridad; aquí comentamos la curiosa epopeya de los zabbaleen, un pueblo que ha hecho de la basura su forma de vida, y que gracias a ella ha construido un glorioso templo y una lección para el mundo; y en este enlace ampliamos detalles sobre algunas jugosas anécdotas que ya narramos en su día acerca de "El tercer hombre" (en un hilo, por cierto, que tuve la ocasión de comentar en una emisora de radio venezolana). Espero que los disfrutéis y os hagan entrar con fuerza este año. Un saludo.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Cuando el cine se entrecruza con la realidad: el espía más fotogénico del mundo

Os presento esta historia, que he redactado en forma de hilo de Twitter (aunque podéis encontrarla también en Mastodon, donde estoy empezando a publicar últimamente), en la que hablo del espía real que ha sido interpretado por más actores diferentes en el cine (tanto el individuo, con su nombre y apellido, como si contamos los personajes inspirados en él), y cuya biografía entremezcla la guerra fría, la traición, la amistad y, sobre todo, el arte cinematográfico. Espero que disfrutéis de este relato que, como buena historia de espías que se precie, está lleno de recovecos, y donde nada es lo que parece. Un saludo... y tened cuidado a vuestra espalda.  

Posdata: si, por lo que sea, no os gusta el formato de hilo en Twitter, podéis verlo de una manera más similar a un blog a través de este enlace.

lunes, 10 de octubre de 2022

La historia real de octubre: hilos a go-go

En esta ronda de hilos, se va a notar la influencia del fallecimiento de Isabel II: curiosidades sobre la monarquía británica, cómo un señor emparentado con la familia real dirigió la independencia de la India (gobernando durante un rato incluso cuando ya eran naciones autónomas) o el día que unos estudiantes escoceses decidieron robar una de las reliquias más sagradas para los ingleses. Con esto ya tenéis material para un rato. Que lo disfrutéis.

lunes, 3 de octubre de 2022

El libro de octubre: "Hamnet"

Introduzco aquí unas cuantas reflexiones en torno a la novela "Hamnet". Lo hago a través de mi cuenta de Twitter, no sólo porque creo que el formato se adapta bien a las reflexiones concretas que acuden a mi mente a raíz de su lectura, sino también porque forma parte de este hilo que contiene los libros que (más o menos) voy degustando a lo largo del 2022. Advierto ya que contiene unos cuantos spoilers, así que, para quien no los quiera ver ni en pintura, el resumen del libro (Shakespeare tenía un hijo que murió que se llamaba Hamnet y, cuatro años después de su fallecimiento, el padre escribió la obra "Hamlet") es más que suficiente para saber lo que os vais a encontrar, aparte de una escritora de esmerado lenguaje y cuidada sensibilidad. Pero, si os adentráis al hilo, hay unos cuantos detalles que merece la pena discutir. O al menos, eso opino yo. Si queréis argumentar vuestra opinión aquí o en Twitter, estaré encantado de leeros. Un saludo.

lunes, 25 de julio de 2022

Las historias reales de julio: más hilos de Twitter

Como habéis visto, diversas actividades me tienen ocupado, así que contamos historias en diversos formatos. Entre otros, hilos de Twitter: sobre esos lugares apasionantes, también llamados bibliotecas; sobre escritores que depositaron en sus amigos el futuro de sus obras (y decidieron borrarlas de la faz de la tierra); sobre el genocidio armenio, sobre un periodista que murió víctima de sus propias predicciones y sobre Peter Freunchen, explorador ártico, y su fascinante esposa. Espero que os gusten. 

Un abrazo. Nos leemos.

lunes, 7 de febrero de 2022

Las historias reales de febrero: unos cuantos hilos de Twitter.

Muchos de los que me seguís en Twitter habréis notado que mi producción de hilos se ha visto disminuida, ya que tengo otros proyectos literarios y divulgativos en el horizonte. Sin embargo, alguno ha caído, y para que tanto los que están en esa red social como los que no la visitan de manera habitual, aquí los enlazo para que podáis disfrutarlos: tenemos a Eugenia Martínez Vallejo, mal llamada La Monstrua; presentamos una serie de lugares que se encuentran en ocasiones bajo el agua, y en otras no, de tal manera que resulta difícil saber en qué situación nos gustan más; y aquí estuvimos contando unas pocas anécdotas de cine. Espero que os gusten y, si existe algún tema del que os gustaría que hablase, en este u otros formatos, no dudéis en sugerírmelo. Un saludo

lunes, 27 de septiembre de 2021

Las historias reales del otoño: nuevos hilos de Twitter

Los proyectos de Internet o los literarios son como la catedral de Plasencia: que esté a medias no implica que no sea grandioso.

Ya en una entrada anterior mencionábamos que algunas historias, por razones de formato y de otro tipo, las estábamos narrando a partir de hilos de Twitter. La tendencia ha seguido y, desde entonces, hemos desgranado más relatos sobre ciencia en general (Newton enfrentándose a su némesis, un genio del mal que pretendía derrotarle en una lucha a muerte; Juanelo Turriano y sus maravillosas invenciones; las brillantes e hilarantes actividades extracientíficas de los investigadores; la vez en que los países aliados quisieron derrotar a los del Eje mandándoles icebergs), la ciencia de la medicina en particular (paralelismos de la profesión en la actualidad respecto al antiguo Egipto, tanto para médicos como para pacientes), el macrocosmos de la literatura (la importancia de cómo decir las cosas, el legado de Las uvas de la ira en Nomadland, el nacimiento de ciertos tipos de giros argumentales, o lo engañoso que es el éxito literario), el mundo del arte (un teatro escondido en Nápoles, varias listas de recomendaciones cinéfilas, distintos hilos sobre anécdotas cinematográficas, y un paseo por el edificio inacabado más espectacular que conozco), y por supuesto la siempre interconectada historia (¿quien llegó primero al Polo Norte?; ¿cómo engañar a los nazis con cartón piedra y muchas toneladas de caca de camello?). Creo que con esto tenéis material de sobra para un buen rato, así que espero que lo disfrutéis.

lunes, 19 de abril de 2021

Las historias reales de abril: una serie de hilos de Twitter

Dante y Beatriz, esculpidos en un edificio que les homenajea, y que tiene connotaciones literarias, infernales, de tributo a Italia y, sobre todo, de bienvenida a un nuevo continente: lo contamos acá.

Hay muchas maneras de divulgar. En bastantes casos, cuenta el sistema en el que te sientes más cómodo, al que puedes llegar a una audiencia más amplia (o más interesada), o cuyo formato se adapta mejor a la historia que pretendes narrar. En ciertas ocasiones, por algunos de esos motivos, he narrado algunas historias a partir de unos cuantos hilos de Twitter que he decidido recopilar aquí: incluye narraciones sobre historia, sobre arte, sobre medicina, sobre ciencia y sobre literatura -y sobre los aspectos históricos, sociales y humanos que siempre llevan aparejados- aunque suele ocurrir que los géneros estén entremezclados, y de hecho algunos relatos están incluidos en diversas clasificaciones. En estos hilos tratamos cuestiones muy variadas: historias sobre cómo el primer europeo que puso pie en tierra en la India para buscar especias no era el capitán de la nave, sino un criminal; sobre edificios antiguos que son un conjunto de muñecas-rusas construidas a lo largo de seiscientos años; sobre el funicular más antiguo del mundo y su relación con Julie Andrews; sobre obras de arte perdidas, sobre edificios hipócritas, sobre medicina en condiciones extremas, o acerca de cómo un estafador puede ser responsable de grandes hitos literarios. Acerca de volcanes, australianos, hippies romanos, ciudades extrañas, edificios misteriosos situados más cerca de lo que imaginas o preguntas sobre el mundo del arte. Y, en general, sobre la vida, la humanidad, y todas esas cosas que hacen que la existencia merezca la pena y, entre otras cosas, descubrir más acerca de todos los aspectos de la misma. Espero que os hagan disfrutar. Nos seguimos leyendo, en Twitter, en el blog, o donde haga falta. Un saludo virtual.

martes, 1 de diciembre de 2020

Un hilo de Twitter: UN VISTAZO A LAS MEJORES OBRAS DE ARTE QUE NUNCA (JAMÁS) VERÁS.

En una entrada anterior, estuvimos hablando de algunas obras de arte perdidas a lo largo del tiempo. En este nuevo post, originalmente hilvanado como un hilo de Twitter (aquí tiene algunas modificaciones y adaptaciones a un formato más largo), profundizamos en esta idea.

Esta historia la podemos titular UN VISTAZO A LAS MEJORES OBRAS DE ARTE QUE NUNCA (JAMÁS) VERÁS.

O trabajos artísticos que se han perdido para siempre y que sólo podemos intuir cómo eran.

Dentro hilo :)

El arte es extremadamente frágil. Se puede perder por incendios, guerras, inundaciones, robos… En el mejor de los casos, se recupera. A veces, se conservan fotografías que nos permiten contemplarlas en el pasado.

Aparte de que muchas de esas fotografías sean en blanco y negro, no es tan distinto a verlas por Internet, sólo que nunca podrás aspirar a contemplarlas en un museo. Por ejemplo, este “El pintor camino del trabajo” de Van Gogh, irremisiblemente desaparecido.

En el peor escenario, se pierde todo rastro de él. Un caso, por ejemplo: la estatua de Julio II esculpida por Miguel Ángel, abatida y fragmentada por una turba enfurecida. Obras que los propios artistas quemaron en la hoguera de las vanidades, o que ardieron en el incendio del Alcázar en Madrid (de ello hablaba un capítulo del Ministerio del Tiempo)

Hay un punto intermedio: cuando se reconstruye a partir de lo que sabemos, o cuando quedan copias. Si acaso, bocetos del original. Como ocurre con estos planos de un caballo de terracota construido por Leonardo da Vinci. Tenemos entonces una cierta imagen de cómo debió de ser.


Para ilustrarlo mejor: seguro que sabéis que, salvo las Pirámides de Egipto, el resto de las Maravillas del Mundo Antiguo han desaparecido. Hasta las pirámides tenían un aspecto distinto


 Un caso es la estatua de Zeus en Olimpia. Sobrevivió al intento de Calígula de decapitarla y colocar su efigie (una risa procedente de la estatua, dicen, asustó a los obreros), pero no a un incendio en Constantinopla, adonde se había trasladado.

Pero nos quedó su rastro en monedas conmemorativas. Y, a partir de allí, hay quien ha hecho reconstrucciones. Así que sabemos (ésta es una copia romana) que debía de ser más o menos así.

Por cierto, aunque no es una maravilla del mundo antiguo, todos habréis oído hablar de la Biblioteca de Alejandría, la primera gran biblioteca pública de la historia. Si alguien no sabe lo que es después del éxito editorial de El infinito en un junco, de @irenevallejo, es que vive debajo de una piedra. Pero su estructura no está muy clara. Se sabe que era un anejo al Museo, el auténtico centro de investigación. Pero poco más se conoce. Ésta es la imagen que podría tener, según Alejandro Amenábar, en la película Ágora.

Cuando Egipto quiso reconstruir la biblioteca, ya en época contemporánea, no tenían ningún plano en el que basarse. Pero tampoco les importó. Querían hacer una biblioteca moderna y funcional, y lograron una de las más luminosas y diáfanas de la actualidad.

Es complicado reconstruir cualquier edificio antiguo. En el caso de no tener planos (o de disponer de unos detallados), la elección es más sencilla: lo reconstruyes tal cual o no haces nada. Pero si la cosa está a medias, hay dudas. En el siglo XIX los arqueólogos tenían más libertad. Arthur Evans (que no era arqueólogo profesional), en Creta, colocó columnas de hormigón para reproducir lo que él creía que era el aspecto del palacio del rey Minos. O lo que quedaba mejor

Por poner otro ejemplo, Viollet-le-Duc hizo lo que quiso en la reconstrucción de Carcasonne, mostrando una imagen idealizada de la Edad Media que encandila a los turistas pero que, según muchos historiadores, no era respetuosa con lo que se sabía de la arquitectura real.

 

Los criterios para las reconstrucciones van cambiando con el tiempo. A veces los arqueólogos prefieren marcar claramente qué es original y qué es reconstruido. Si hay dudas, el criterio actual es dejarlo mejor como está. A veces se llega a soluciones intermedias que no siempre satisfacen a todos.

Pero no quería meterme excesivamente en arquitectura. No he conseguido encontrar muchos ejemplos de edificios de los que se supiera muy poco y que hayan tratado de reconstruirse. Quizás La Brasa Torrijos tenga un estupendo hilo al respecto, o tal vez nos quiera deleitar redactando uno.

En todo caso, volvemos a las obras de arte. Aquí, la Atenea Lemnia, una de las mejores obras de Fidias. Al menos, Pausanias decía que era la mejor. ¿Auténtica? Qué va, reconstrucción moderna. Salvo por el brazo, claro.

Volvemos a Fidias: ésta es la Atenea Pártenos, la famosa que Fidias montó en varias partes para que no pudieran acusarle de desfalcar el tesoro público mintiendo en las cantidades gastadas de oro y de plata. Se perdió probablemente en el mismo trance que el Zeus de Olimpia.

La Afrodita de Cnido también tiene historia. Con una copia vestida en Cos, los habitantes de Cnido (que escogieron la versión desnuda) recibían numerosos visitantes gracias a ella, tanto que no quisieron desprenderse de la misma a pesar de las fortunas que les ofrecieron.

Dicen que el modelo en el que se basaron fue la hetaira Friné. Tiberio Graco tiene un muy buen hilo donde explica cómo ésta se salvó de un juicio gracias a su belleza. Pero hay toda clase de leyendas. Hasta de Afrodita viéndola y preguntádose cuándo la han contemplado desnuda.

Salgamos de los griegos, y metámonos de nuevo en los pintores. Aquí vemos cómo un cuadro de Van Eyck puede salvarse gracias a que otro pintor incluye la obra como parte de una pintura propia.


A veces hay suerte y un contemporáneo realiza una copia a partir directamente del original, como ocurre con “Leda y el Cisne” de Leonardo.

Sobre Leonardo, una historia curiosa que contamos en una entrada de mi blog. En Florencia, una misma sala debía ser decorada con una pintura de Miguel Ángel a un lado y otra de Leonardo a otro. El contrato lo firma Maquiavelo, para rematarlo. Las dos quedaron inacabadas y se perdieron, de una manera u otra. Aunque esa historia se ha puesto recientemente en duda a raíz de ciertas investigaciones.

La cosa es que, de la obra de Leonardo, queda una presunta escena del cuadro, que fue copiada por Rubens (imagen de arriba). De la obra de Miguel Ángel, Bastiano da Sangallo fue capaz de rescatar la sección central.

De Miguel Ángel hay varias obras perdidas, incluyendo pinturas, un Cupido que falseó para hacerlo pasar por una antigüedad (entonces no era tan raro), y una escultura de Hércules de la que Rubens hizo un dibujo.

Rubens copió muchas de las obras de Tiziano de las que disponían los reyes españoles para así mejorar su técnica de pintura. A veces tienes el gozo de ver original y copia justo al lado, pero otras no.


 Aunque sabemos que no siempre las pintaba con fidelidad (les imprimía su propio estilo), en algunas ocasiones es lo más cercano que poseemos a las pinturas originales. Aquí, un retrato de Carlos I y su mujer se conserva en el Palacio de Liria


Las pérdidas no entienden de género, como le pasó a ésta de Sofonisba de Anguissola copiada por Pantoja de la Cruz… 

… ni de nacionalidades o estilos únicos. Aquí una segunda versión del Lacoonte del Greco que, suponemos, se parecía al original. Aunque igual no sería, claro.

Tenemos Caravaggios destruidos por terremotos…

Riberas que han ardido entre las llamas (aquí el boceto final por parte del propio artista: menos da una piedra)

Murillos expoliados en la guerra de la Independencia

… o primero expoliados y luego incendiados.

Afectados por revoluciones, como este Ingres…

Un Klimt afectado por la Segunda Guerra Mundial del que sólo queda un fragmento reproducido en su época

Y tantas y tantas obras… De algunas, ni siquiera hemos llegado a saber jamás su existencia. Se han desvanecido en la noche de los tiempos

En algunos casos es el propio artista quien reconstruye la obra, como cuando Diego Rivera reconstruyó su mural en el Palacio de Bellas Artes de México después de que fuera vandalizado por razones ideológicas (el pecado fue sacar retratado a Lenin)

Una gota de esperanza. Porque todo parece muy catastrófico, ¿no? Sin embargo, existe otra cara más positiva: algunas obras se recuperan.

Enterradas bajo la tierra (de este rescate fue testigo Miguel Ángel, quien hasta adivinó qué sección de la escultura faltaba para que ésta se hallara equilibrada; más tarde se localizó la parte predicha por el florentino)

Colgadas de un monasterio, sin que nadie les prestara atención…

Recuperadas cuando trataban de venderlas…

O por la labor de los cuerpos policiales nacionales e internacionales

Algunos guardaban los cuadros en su casa tranquilamente como recuerdo de una guerra. Sabedores -o no- de su valor.

Hay muchísimas más obras que podríamos mencionar, pero en algún momento esto ha de tener un fin. Si te ha gustado la historia, dale a FAV, retuitea (es la mejor forma de dar difusión a estar historia) o píntame un cuadro.

Si te interesa profundizar más, hay muchas más maravillas perdidas sobre las que puedes documentarte. A lo mejor, quién sabe, te encuentras con que una de esas obras de arte perdidas está en tu viejo desván. Si es así, no dudes en llamar a un experto en arte… ¡y también contádmelo!

lunes, 27 de enero de 2020

La historia corta de enero: un relato en un hilo

La literatura se ha adaptado a toda clase de géneros y formatos. Margarite Yourcenar postulaba que la época influía en las creaciones literarias, y argumentaba a modo de ejemplo que su "Memorias de Adriano" tenía necesariamente que tratarse de una novela porque era el signo de los tiempos, mientras que le hubiera tocado escribirse como tragedia si ella hubiera vivido en el siglo XVI. Pero las variaciones han ido cambiando según las modas y los adelantos tecnológicos. En el siglo XIX, proliferaron los folletines, narrados capítulo a capítulo en las páginas de los periódicos, los cuales mantenían al lector enganchado y siempre con la intriga detrás de la oreja, pues la historia podía acabar en el siguiente número y el desenlace presentarse de manera imprevista. No es algo tan distinto de lo que ocurre hoy en día con las series de televisión y, si queremos esgrimir la teoría de que ya está todo inventado, sólo hay que fijarse en el que el primer escritor que ideó lo de matar contra todo pronóstico a un personaje principal fue Charles Dickens. Y hoy, cómo no, son las redes sociales las que lo inundan todo. Para bien o para mal, es una época en que los youtubers que hablan sobre literatura triunfan mientras las ventas de libros agonizan, y donde excelentes artículos de varias páginas se fraccionan en tuits para aumentar el número de seguidores. Sin pretender llegar a este extremo -y defendiendo siempre que cualquier formato para escribir es válido, porque el fondo de la literatura siempre es el mismo-, siempre fantaseé con llevar las posibilidades tecnológicas al extremo y os presento este relato, redactado en forma de hilo de Twitter (como casi exclusivamente podía escribirse), que podéis contemplar en su formato original en mi cuenta de esta red social, aunque también os lo incluyo en la parte final de este post. Espero que os guste y que por culpa de él no (o quizás sí) os explote la cabeza. Nos vemos al principio. ¿O era al final?


Los dos tenían un propósito. Los dos querían robar algo. Pero sólo uno de ellos ganó. El otro, en cambio, lo perdió todo, hasta su nombre. Aunque eso no lo hubiera previsto nunca.

El segundo de nuestros protagonistas pretendía olvidar el asunto. Ocupó el despacho, se mantuvo fiel a las rutinas. Pero allí, como siempre, para recordárselo, seguía apareciendo periódicamente la figura del otro.

Los dos hombres se desplazaron al lugar aquella noche. Llegaron al mismo tiempo. Ninguno tenía miedo. Cada uno, en su soberbia, se creía único. Ambos se pensaban imprescindibles.

En un momento determinado, sonó un disparo. El primer individuo que había llegado dejó para siempre de existir.

En aquel recinto había un baúl. El hombre, sumido en la soledad, lo abrió. Ahí dentro, encontró su propio rostro.

Había acudido a ese lugar, advertido por la presencia de un tesoro. Y lo único que se encontró fue un espejo. “Qué rocambolesca historia”, meditó, “para un final así”.

Claro que él tenía razones de sobra como para creer en un argumento tan complicado.

Borges teorizó un libro donde la historia se narraba desde el final hacia el principio, y que no producía la misma sensación cuando se leía en sentido contrario.

¿Te atreverías a leer esta historia hacia atrás? Quizás a partir de ahora tengas miedo de avanzar hacia adelante.