Los matemáticos son gente especial. Normalmente se les presentas como seres etéreos, sumergidos en un mundo de abstracción, sin importarles nada tangible, salvo unas fórmulas abstractas que pocas personas en el planeta entienden. Desde ese punto de vista, sería lógico que esta biografía de David Hilbert, uno de los matemáticos más importantes del siglo XX, hubiera de ser bastante aburrida, concentrada en individuos que sólo necesitan un suministro más o menos razonable de papel, lápiz, y un tiempo casi sin límite para emborronar ecuaciones mediante estas herramientas. Y, sin embargo, resulta apasionante.
Para empezar, por la excentricidad de los personajes: desde el protagonista, David Hilbert, un rígido prusiano, proclive a enamorar a mujeres en los bailes, y al mismo tiempo incapaz de comprender a su hijo discapacitado; hasta von Neumann, el creador de la teoría de juegos, que deseaba ganar mucho dinero para comprar coches muy caros; pasando por Hermann Minkowski, profesor de Albert Einstein, quien, incluso después de que éste descubriera la teoría de la relatividad, creía que su ex alumno era un zote porque no sabía las suficientes matemáticas. Lo cierto es que este grupo de matemáticos que trabajaban alrededor de la Universidad de Gotinga se concentraron en aspectos sumamente formales y teóricos, pero tuvieron un papel fundamental en el desarrollo de la teoría de la relatividad (de hecho, Hilbert intervino en buena parte de la vertiente matemática), y en el de las herramientas que fueron indispensables para la mecánica cuántica. De hecho, como subraya el libro, buena parte de los discípulos de Hilbert acabaron enredados en la misión de crear la primera bomba atómica. Así que, como véis, la emoción está siempre presente en el texto.
El autor, a veces, ha de adentrarse en complicados conceptos matemáticos, pero se agradece que, la mayor parte del tiempo, sobre todo nos sintetice las nociones fundamentales y, sobre todo, el factor humano alrededor de las mismas. Eso deja espacio para que conozcas las grandes conquistas científicas de aquel período, y también historias como la de Emmy Noether, una genial matemática injustamente discriminada por su sexo, y a quien David Hilbert defendió arduamente, en contra del criterio de sus colegas (el título del ensayo va precisamente por ahí). La Universidad de Gotinga generó una frenética actividad intelectual desde finales del siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial -de hecho, su decadencia va a en paralelo con el destrozo que el fascismo provocó en la ciencia europea-, y describir lo que supuso toda esa corriente de pensamiento es importante, pero la entenderemos mucho mejor si comprendemos el carácter de los científicos implicados, que incluyen a Einstein, Oppenheimer, Heisenberg, Henri Poincaré, Max Born y Arthur Sommerfeld, con menciones especiales para Leibniz y Huygens. En definitiva, os lo recomiendo tanto si os gustan las matemáticas como si (al igual a la mayoría) os resultan incomprensibles: el cotilleo sobre la vida de los matemáticos y sus motivaciones bien lo merece.
¿Por qué estamos aquí? Porque nos gusta lo curioso, lo sorprendente, lo interesante, lo inusual, lo que engrandece al ser humano, lo que lo redime de vez en cuando. Por eso nos apasionan las historias: porque hayan ocurrido o no, de alguna manera es real.
lunes, 12 de enero de 2026
El libro de enero: "Caballeros, esto no es una casa de baños", de Georg von Wallwitz
lunes, 9 de junio de 2025
La historial real de junio: más hilos en Bluesky
Seguimos con hilos de Bluesky. Reciclamos un hilo de Twitter que no pudimos colgar en otro formato acerca del hombre que pudo ser Hitler en lugar de ser Hitler; relacionado con eso, un minihilo sobre el final de Klaus Barbie ("el carnicero de Lyon", un torturador nazi implacable, responsable del asesinato y deportación de miles de personas). Además, y también en clave política, aunque con un giro totalmente diferente, tenéis éste sobre las piquiponadas, unos pequeños destellos de ingenio que son más de Rajoy que de Gómez de la Serna. Que los disfrutéis, todos ellos. Un saludo.
jueves, 1 de mayo de 2025
El relato de mayo: Contradicción
Esta narración surgió a partir del II Certamen de Microrrelatos Simurg (2024), en el que quedó finalista en la modalidad de ciencia ficción, y ha salido publicada (a partir de la página 26 del texto del enlace) como parte de una antología del concurso. Como requisito, el cuento debía basarse en una de las fotografías del Legado de Santiago Ramón y Cajal colgadas en el Espacio Simurg ex profeso para este certamen. En concreto, aunque hubo varias imágenes me inspiraron, partí sobre todo de ésta, que podéis ver debajo. Espero que el relato os llame la atención. Quién sabe, podría dar origen a algo más largo. Un saludo.
Contradicción
-Pase y siéntese.
El
recién llegado obedeció. Luego, contempló el galardón que se encontraba encima
de la mesa.
-Ah,
esto -se fijó también Ramón y Cajal en el documento-. No lo tenía ahí por
presunción. Simplemente, no me ha dado tiempo a guardarlo.
El
invitado sonrió, comprensivo.
-Claro,
por supuesto. Me imagino que el retorno de Suecia ha debido de constituir un
esfuerzo agotador.
-Créame:
he quedado mucho más exhausto de debatir con Golgi.
Afirmó,
con una pizca de mordacidad para nada escondida, Ramón y Cajal. El invitado
pensó que había llegado en el momento perfecto: el científico se hallaba seguro
de sí mismo, exultante tras sus últimas condecoraciones. Por supuesto, seguía
trabajando a todo ritmo (o eso le habían comentado sus fuentes al respecto),
pero estaba preparado para ausentarse del trabajo si un reto más apremiante,
más atrayente, consiguiera atraer su atención.
-Pero
dejemos de hablar de mí -sonrió Cajal, pícaro-. Le estoy sustrayendo su sin
duda valioso tiempo. Dígame, ¿a qué ha venido acá?
Y
el invitado de Ramón y Cajal, embutido en su gabán, con esa pinta enigmática
que había cautivado al neurocientífico desde el principio, abrió la bolsa de
tela que portaba consigo desde el principio para extraer con sumo cuidado…
-Un
cráneo -enunció en voz alta Cajal, conforme lo asía con precaución con ambas
manos-. Dios mío, estas fracturas son extraordinarias… Me recuerdan a las de
uno que mi hermano encontró para nuestra colección particular: tiene una
necrosis, causada por la sífilis, que ha generado unas lesiones tan terribles
como éstas. Pero en cambio, las de aquí han sido provocadas por un impacto
violento, ¿correcto?
-Así
es -asintió crudamente el hombre.
-¿Puedo
conocer la circunstancia? -preguntó Cajal.
-Por
supuesto -consintió el hombre-. ¿Es usted aficionado a la espeleología?
-¿Adentrarse
por cuevas? No, gracias. He escuchado que se hace muy buena ciencia con ello,
pero, en dicha área, nunca he pasado del senderismo. ¿Se halló en una gruta,
pues?
-Pero
no una cualquiera. Quizá haya visitado usted la sierra de Atapuerca, en Burgos.
-No
tengo el gusto -confesó Cajal-. Aunque algunos amigos me han hablado de ella.
-De
esto es menos probable que haya escuchado nada: hay, dentro de esa cadena de
montañas, un conjunto de cavernas particular… Y en una de ellas, existe una
sima: un talud que se abre unos catorce metros hacia abajo y que fue explorado
por primera vez en 1795. En dicha oquedad (y esto lo conoce un número muy
reducido de personas) se han encontrado una serie de esqueletos humanos. Es por
ello por lo que ha sido denominada la Sima de los Huesos.
Cajal
miraba al desconocido muy fijamente. Colocó con delicadeza el cráneo sobre la
mesa, no muy lejos del premio Nobel. Mantuvo su atención sobre el hombre
misterioso.
-Prosiga.
-Respecto
a esos restos, le resumiré muy brevemente la cuestión: en primer lugar, no son
huesos de humanos modernos. ¿Ha oído usted hablar del Homo neanderthalensis?
-¿Esos
fósiles que se atribuyen a un tipo de ser humano anterior al hombre moderno?
Aunque tengo entendido que hay una intensa polémica acerca de ellos -Cajal tuvo
que escudriñar en el interior de su mente para explorar la parte de su memoria
a cargo de las noticias científicas fuera de su campo, de las que procuraba
mantenerse relativamente actualizado.
-Exacto.
Sobre esto que le voy a decir tendrá usted que creerme, porque todavía no se ha
hecho público: los restos de la Sima de los Huesos pertenecen a especímenes de
ese tipo. Incluso anteriores.
El
hombre ejecutó un parpadeo a destiempo: esperaba que lo suficientemente
imperceptible para que Cajal no se diera cuenta. Obligó a su mirada a vagar por
la habitación. Primero, para desviar la atención; pero, en segundo lugar, para localizar
el cráneo que había mencionado Cajal: podía serles útil, según cómo
evolucionaran los acontecimientos. El desconocido se preparó para reiniciar el
diálogo. Era muy importante controlar el flujo de información que le proporcionaba
al científico: combinar medias verdades con informaciones que pudiera constatar
y que, por supuesto, no resultaran anacrónicas respecto a su época. El invitado
caminaba sobre una cuerda de equilibrista muy fina, que podía seccionarse en
cualquier momento: pero nadie dijo que viajar al pasado fuera fácil. Por ahora,
lo importante era que, durante la siguiente andanada, Cajal no llegara en
ningún momento a sospechar la verdad:
-Y
como segundo punto -articuló con voz queda-… Entre ese grupo de huesos, hay una
serie de lesiones violentas que nuestros patólogos han atribuido a una caída
desde lo alto de la sima. Pero todas ellas son post-mortem: es decir,
primero murieron por cierta causa, la que fuere, y después los arrojaron al
talud. En cambio, la fractura de este cráneo es ante-mortem…
Dejó
que Cajal se impregnara de aquellas palabras y de su auténtico significado:
-Es
decir… -pronunció Cajal muy lentamente, mientras estudiaba de nuevo el cráneo-…
que es un hombre moderno al que alguien arrojó a un agujero lleno de huesos
antiguos… y que murió a causa de ello.
Cajal
empezó a interrogarse por las circunstancias en que había conocido a aquel
hombre. Y se preguntó que quería realmente de él.
-¿Por
qué me cuenta esto a mí, precisamente?-inquirió inquisitorial con los ojos.
El
hombre extrajo otro elemento de su bolsa de tela.
-Porque,
al lado del cráneo, hallamos esto.
Cajal
lo examinó.
-¿Lo
reconoce, verdad?
-Claro
-dijo el médico-. Es el ocular de un microscopio. Tengo varios de este mismo
modelo.
-¿Y
esto? -sacó un nuevo objeto el invitado-. Se encontraba también allí.
El
desconocido le tendió lo que Cajal reconoció al vuelo como una preparación
histológica. La capturó con fuerza. Leyó las palabras que tenía escritas. Alzó
la vista, confuso.
-Esta…
es mi letra.
Consultó
con ansiedad su cuaderno de notas.
-Pero
esta muestra… yo aún no la he obtenido.
Se
quedaron mirando entre ellos. Transcurrió un segundo muy, muy largo.
Cajal
se incorporó. Cogió, del perchero, casi al vuelo, su sombrero.
-Rápido,
lléveme a ese sitio -ordenó.
El
desconocido, para sus adentros, sonrió.
lunes, 20 de noviembre de 2023
Las historias reales del mes: otra ronda de hilos de Twitter (expuestos para los que no son de Twitter)
Más historias que espero que encontréis apasionantes: sobre una carta que probablemente causó la muerte a la mayor parte de los implicados en la misma, el sorprendente relato del Vasco de la Carretilla, y las peripecias de una mujer que se inventó una trola del quince para un problema del cuarenta. Que lo paséis bien con ellas.
martes, 17 de agosto de 2021
Las películas y las historias reales de agosto: un mismo hecho bajo distintos puntos de vista
Toda historia tiene dos versiones, o eso dice el viejo axioma. Y toda realidad es interpretable, y ésa es una de las bases del cine y de la literatura. Billy Wilder estaba viendo una película sobre un hombre que toma prestada la casa de otro para citarse con sus conquistas amorosas y pensó: <<¿Qué pasa con el pobre tipo que les deja el piso?>>. Así nació El apartamento. Hay múltiples films que se inspiran precisamente en contar una historia no de la misma manera, sino desde dos ópticas diferentes, de tal manera que es la visión conjunta de todas ellas la que te da una perspectiva global del asunto, salvando todas las licencias e invenciones que (sobre todo en las <<basada en hechos reales>>) pueblan las películas de Hollywood. Esta es una lista, para nada exhaustiva, pero sí en mi opinión sugerente, acerca de esos conjuntos de películas que se relacionan entre sí:
-A veces se trata sólo de cambiar al personaje principal. La película Bonnie&Clyde (1967) está narrada desde el punto de vista de los atracadores de bancos y fugitivos, mientras que Emboscada Final (2019), con bastante menos acierto, lo hace desde el punto de vista de los policías.
-En el Chicago de 1924, un par de estudiantes universitarios llamados Leopold y Loeb, cargados de un desmedido complejo de superioridad, y adictos a la teoría de Nietszche del superhombre, decidieron demostrar su nivel intelectual desplegando el crimen perfecto, para efectuar el cual arrebataron la vida a un chico de 14 años. A pesar de su preclara inteligencia, les acabaron pillando, y las familias recurrieron para la defensa a Clarence Darrow, un conocido activista en contra de la pena de muerte. El discurso final del abogado de los muchachos -el cual duró 12 horas- fue tan conmovedor que hasta al juez se le saltaron las lágrimas, con lo cual se logró que la condena a muerte se sustituyera por una de prisión perpetua (uno de los jóvenes murió a manos de los presos en la cárcel, mientras que el otro acabó liberado tras cumplir 34 años de reclusión). La tragedia se ha narrado de dos maneras. Por un lado, fue recreada (con sus variaciones, pues en teoría se trataba de ficción) en una obra de teatro donde se señalaba la naturaleza homosexual de los dos muchachos, y que funciona como un relato de misterio donde nos preguntamos si se acabará descubriendo la autoría del asesinato. Esta obra sería más tarde adaptada (esta vez, sin el trasfondo homosexual, aunque era bastante evidente) en la película de Alfred Hitchcok La soga, la cual funciona como un mecanismo de precisión en torno a un arcón, una intriga, y el falso plano-secuencia más famoso de la historia del cine. Pero, por otro lado, la película Impulso criminal describe de manera más ajustada a la realidad el devenir de la investigación y el juicio y, sobre todo, tiene a un Orson Welles ejerciendo de Clarence Darrow en un film con bastantes partes censuradas en la versión en castellano (ya que, obviamente, en 1959, un alegato contra la pena de muerte no era el tipo de discurso bendecido por el régimen franquista).
-Nos han contado las diversas vivencias de los judíos que pasaron por el guetto de Varsovia a través de varias películas, siendo quizás La lista de Schindler y El pianista las que muestren con mayor claridad los distintos rumbos que podía tomar tu vida a lo largo de ignotos caminos, ninguno de los cuales te garantizaba la seguridad.
-Tanto "Operación Anthropoid" como "El hombre del corazón de hierro" narran el atentado que acabó con la vida de Richard Heydrich, "el carnicero de Praga", a manos de dos miembros de la resistencia checa durante la Segunda Guerra Mundial, pero mientras la primera se centra en el punto de vista de los perpretadores, la segunda lo hace más en la biografía del militar nazi. Por cierto, este último también es el centro alrededor del cual gira "Conspiracy", una película donde se describe la reunión donde se planeó aplicar la "solución final" al problema judío por parte de las autoridades alemanas. En esta última película aparece como un personaje secundario la figura de Adolf Eichmann; varios films ("Eichmann" en 2007, y "Operación Finale" en 2018, entre otras) han descrito la captura del jerarca nazi en 1960 mientras se se hallaba escondido en Argentina, pero la película "Hannah Arendt" profundiza en las motivaciones que la filósofa judía encontró en la conducta de este burócrata desalmado, a través de su teoría de la "banalidad del mal". Como puede verse, un rosario concatenado de causas y consecuencias.
-En el caso de narrar historias relacionadas, no hay nada como contar con el mismo actor para hacer del mismo personaje. Vicent Cassel había interpretado, en la "Juana de Arco" (1999) dirigida por Luc Besson y protagonizada por Mila Jojovich, a Gilles de Rais, un noble galo que quedó traumatizado por la muerte de la santa francesa y que, quizás por eso (o tal vez no), se dedicó, desde el castillo donde resisdía, a secuestrar a jóvenes a los que torturaba de maneras horripilantes para luego darles muerte, hasta que sus delitos fueron tan infames que las autoridades se vieron obligados a intervenir. Pues bien, en la película "The Reckoning" -en castellano, "El misterio de Wells" (2003)-, Cassel interpreta a un trasunto del asesino aristócrata en una ficción bastante lograda, y quizás el mejor trabajo del habitualmente secundario Paul Bettany hasta la fecha.
-La película "The Glorias" y la serie "Mrs. América" tratan ambas de la influencia de un grupo fundamental de mujeres en el movimiento feminista, pero mientras la primera se centra en la figura de Gloria Steinem a lo largo de su vida, la segunda es transversal en un momento clave (la aprobación de las leyes de igualdad en Estados Unidos), y también más coral: de hecho, la mujer más destacada es la archienemiga de los derechos de la mujer, una Phyllis Schlafly interpretada por una Cate Blanchett en estado de gracia.
-Ya saliendo del terreno de la historia, y entrando un poco más en el apartado de la ficción, "Blackthorn", del muy buen guionista Mateo Gil, retoma el relato justamente donde se quedó al final de "Dos hombres y un destino", y narra una ucronía donde uno de los componentes del famoso dúo Butch Cassidy-Sundance Kid sigue vivo, excusa que el director aprovecha para grabar un western crepuscular enmarcado en los bellísimos parajes de las salinas de Bolivia. Muy recomendable para los amantes tanto del cine clásico como del moderno.
-Diferentes films acerca de la figura de Churchill se centran en distintos períodos de su vida: los años previos a la Segunda Guerra Mundial, en los que advertía del peligro de Hitler -"The gathering storm" (2002), película televisiva basada en sus memorias, con una secuela cinematográfica con nuevos actores, "Into the storm"-; los meses iniciales tras ser nombrado Primer Ministro ("Darkest Hour", 2017); o ante un inminente desembarco de Normandía ("Churchill", 2017). Es una pena que ningún film haya decidido focalizar en otras partes de la biografía de Churchill, como su rocambolesca huida de juventud de un campo de prisioneros en Sudáfrica, o sus más que censurables actos respecto a la India que efectuó desde su posición como Primer Ministro.
He aquí nuestra pequeña recopilación de películas relacionadas. ¿Os atrevéis a hacer alguna aportación? Espero con ansia vuestros comentarios.
miércoles, 1 de julio de 2020
La historia real de julio. Lanzamiento de "Ciencia, y el Cosmos del siglo XXI", un tributo a Carl Sagan. Con mi pequeña aportación personal.
Hoy es la presentación "oficial" y ante la prensa a lo largo y ancho del mundo castellanoparlante de un texto que puede atraer tanto a los que ya saben mucho de ciencia como para los que quieren aprender más de ella. Es posible, sin embargo, que no todos los títulos de los capítulos os interesen de igual modo, con lo cual podéis recurrir a un índice que os conducirá a cada apartado concreto. Como podéis ver, cada capítulo lleva aparejado no sólo la posibilidad de leer el texto o descargar del mismo en pdf, sino también (en algunos casos) una versión en inglés, e incluso un tema musical que viene a acompañar al texto, para que podáis ponéroslo de fondo y sentir que estáis escuchado la música de las estrellas (en algunos casos, mientras leéis acerca de las mismas).
Entre los autores con los que contactó Quintín Garrido estos meses, he de decir que tengo el privilegio de hallarme yo mismo, y que me sentí muy honrado desde el principio por participar en esta iniciativa. Y, en concreto, de todos los capítulos posibles que pude escoger para reinterpretar, me llamó la atención (ya sabéis, siento debilidad por los elementos solitarios y desamparados) el primero de los apéndices del libro, el cual trataba acerca de una cuestión matemática aparentemente sobria como la raíz cuadrada de dos. Sin embargo, como podéis leer en mi reelaboración del capítulo, esta disquisición aritmética esconde tras de sí una controvertida intriga histórica, que además nos ha servido de punto de partida para poder hablar sobre la forma en que se asienta el conocimiento, las dificultades que tienen las nuevas verdades para triunfar en la ciencia y, en definitiva (en un tiempo que nos ha demostrado lo difícil que es obtener certezas absolutas), cómo los científicos muchas veces tienen que hacer tripas corazón y reconocer, para que triunfe la ciencia en su conjunto, que su hipótesis no era la más cercana a la realidad que podía hallarse... incluso aunque la teoría que viene a sustituirla no nos entusiasme en absoluto.
Con el título: "Saber perder en ciencia: cuando no te gusta el resultado", este homenaje al "Apéndice 1: La reducción al absurdo y la raíz cuadrada de dos" del libro <<Cosmos>> de Carl Sagan, es mi tributo particular no sólo a aquellos hombres y mujeres que hicieron ciencia a pesar de todas las adversidades que se toparon por el camino, sino también de los esfuerzos por divulgarla. Podéis leer el texto en castellano, tanto en la web como en pdf, en inglés (he sido mi propio traductor, así que disculpad mis errores en una lengua no nativa), también narrado como audiocapítulo y, como en la versión del libro completo no he podido introducir todos los detalles que hubiera querido, os dejo en la parte final de este post lo que hubiera sido la versión completa, para que elijáis cuál preferís explorar. No obstante, yo os animo a echarle un vistazo al resto de los capítulos de este blog, escritos por apasionantes y apasionados científicos y divulgadores, y que contienen títulos muy atrayentes que llaman muchísimo la atención. Yo, de hecho, ya le he echado el ojo a más de uno para leerlos con calma y mucha atención.
Os dejo aquí abajo con la versión original del capítulo sin recortes. Que (cualquiera de las versiones que escojáis) la disfrutéis.
lunes, 11 de noviembre de 2019
La historia real de noviembre. Grandes modificaciones terráqueas (I): Atlantropa, el mar del Sáhara, la valla publicitaria espacial y otras grandes locuras transformadoras.
El derretimiento de los polos. Lo que hoy es uno de los temores más fundados por culpa del cambio climático fue (en aquellos ingenuos tiempos del siglo XX en que se creía que toda la naturaleza era un inmenso instrumento dispuesto únicamente en beneficio del hombre, idea que algunos mostrencos aún consideran válida) un plan que llegó a considerarse factible. El objetivo: facilitar la navegación marítima, no sólo por los grandes espacios marinos que se abrirían, sino también para combatir el peligro de los icebergs. El plan fue sugerido periódicamente y descartado periódicamente también, porque las consecuencias climáticas para todo el globo serían desastrosas. Un proyecto, sin embargo, que a pesar de haberse abandonado, estamos provocando nosotros mismos por nuestra codicia, nuestra desidia y nuestra insensatez. En cuyo caso, quizás, si lo logramos, será el último plan descabellado que llevemos a cabo.
Uno de los requisitos indispensables de cada uno de estos proyectos era el de grandes planes de ingeniería que requerían desplazar desproporcionadas cantidades de tierra, empleando para ello una enorme cantidad de energía. Y como, para ideas faraónicas, métodos alocados, también hubo quien tuvo la disparatada idea de emplear, para llevarlos a cabo, bombas atómicas. Pero de eso hablaremos en una próxima entrada.
jueves, 1 de agosto de 2019
El libro y la historia real de agosto: "Operación Masacre", de Rodolfo Walsh
A partir de entonces, como decimos, la vida de Rodolfo Walsh cambió. Antes de hincarle el diente a esta historia, era ex-miembro de la una organización de derechas, había sido partidario del golpe militar que a Perón había sustituido; su única preocupación era la literatura y, si se puso a investigar este caso, fue bajo la creencia de que llevar aquella noticia a portada (en realidad, por sus implicaciones políticas, no la quiso publicar nadie salvo unos pocos periódicos planfetarios y gremiales) le haría famoso y le garantizaría un lugar destacado. Veinte años después, bajo una dictadura militar distinta (la del general Videla) le vemos militando en organizaciones izquierdistas, cargado de compromisos periodísticos y políticos, los cuales, por precaución, le obligan a caminar permanentemente armado. Insiste en volver a escribir ficción, pero ya no quiere hacerlo "para un puñado de snobs", sino que quiere introducir en su literatura una carga adicional de contenido, fuertemente política. Como dice Leia Guerrero, una transformación, una epifanía; para tomar sus palabras, "una metamorfosis". Un año después del golpe de estado que llevó al poder al general Videla, escribe una Carta abierta de un escritor a la Junta Militar donde describe la arbitrariedad, la ilegalidad, las desapariciones, los presos, los desterrados. Unas pocas horas después de mandar dicha carta al correo, aparece una sección del ejército para matarlo. ¿Culpa de la condenada carta? Según Leila Guerrero, no: el ejército no conocía de su existencia. Pero sin duda sabía que era del tipo de hombres que podía redactar una misiva parecida. Lo sabían porque había escrito, muchos años antes, "Operación Masacre", y por otras muchas cosas más. Con este libro, Walsh empezó a mecanografiar su sentencia de muerte. El peor favor que podríamos hacerle sería provocar que su fallecimiento perdiera todo sentido al olvidarle. Propagar la letra impresa de un periodista a los cuatro vientos es, sin duda alguna, el mejor homenaje que podríamos darle.
lunes, 8 de julio de 2019
Los libros y las películas de julio: formas de entender la guerra. Un recorrido a través del lado oscuro del siglo XX
-La guerra fría: pocos conflictos sin armas (aunque con muchas contiendas colaterales alrededor) han dado para tantas historias. En algunos casos con meros fines propagandísticos -la supuesta supremacía de un bando respecto a otro-, aunque en otras ocasiones los autores han aprovechado el telón de acero como simple escenario para ahondar sobre las motivaciones y pasiones humanas. "El tercer hombre", "Las sandalias del pescador", "La vida de los otros", "Teléfono rojo, volamos hacia Moscú", "Goodbye Lenin", "Juegos de guerra", "El gigante de hierro" o las novelas de John Le Carré y de Graham Greene son grandes títulos. Yo en este caso querría recomendar una película que considero infravalorada, una "1, 2, 3" de Billy Wilder que juega con la comedia alrededor de un Berlín a punto de levantar el muro (de hecho, andaba en proceso de edificación durante el rodaje de la película), riéndose de los bandos ruso, americano y nazi a partes iguales.
-Vietnam y Corea: resulta difícil nombrar títulos que no le suenen al lector/espectador sobre guerras de las que se ha hablado tanto. Quizás, unos pocos nombres: "Good morning Vietnam" (aunque conocida, no puedo evitarlo, y menos ahora que echamos tanto de menos a Robin Williams), "The war" (una película alegórica protagonizada por Kevin Costner y Elijah Wood) y, no por conocido menos incomprendido, el libro original en el que se basó la saga de Rambo, "Acorralado", con un personaje más poliédrico y unos conflictos mucho más soterrados de lo que reflejan las películas. Por supuesto, casi imposible encontrar en un idioma razonable una visión de la guerra desde el punto de vista vietnamita (quienes lo contemplan como una revolución popular contra un ejército de ocupación extranjero, primero francés y luego estadounidense). De Corea, la tronchante "M.A.S.H" sigue siendo la referencia fundamental para casi todo el mundo.
-Las guerras de descolonización: Después de dos guerras mundiales, los países occidentales no tenían fuerzas para seguir reteniendo a sus colonias. Algunas de éstas se alinean con el bloque comunista, otras con el bando capitalista, muchas se desgarran en sangrientas guerras civiles, sufren los mismos problemas con los que convivían durante la colonización, o se convierten en países no alineados con ninguno de los grandes bandos, en el nacimiento del denominado "tercer mundo". Algunos de estos procesos se desarrollaron de manera pacífica, y otros en cambio con gran sufrimiento y conflicto. En este caso destaca más la labor del periodista que del autor de ficción, incluso en obras que tratan de expresarlo de la forma más novelada posible. "La batalla de Argel" es una película casi documental sobre el tema, y el reportero polaco Ryszard Kapuscinski entremezcla literatura con realidad en sus obras ambientadas en buena parte del globo. Entre otras, "Un día más con vida", un libro sobre el proceso de independencia de Angola, recientemente adaptado a la gran pantalla por una producción española que mezcla animación con imágenes y entrevistas reales, y que logra resucitar parte del espíritu que el periodista conseguía hacer emanar de sus textos.
-El siglo se despide como empezó: Dicen que el siglo XX comenzó con la Primera Guerra Mundial y terminó con el 11-S, pero antes de ambos sucesos, una sensación de falsa paz -de guerra inminente- lo invade todo, con la sensación de que el conflicto puede estallar en cualquier momento, siendo conscientes además (sobre todo a posteriori, aprendida la experiencia) que éste será caótico, arbitrario e inútil. Las guerras de Yugoslavia y Ruanda (relatadas, entre otros, por el libro "Territorio Comanche" de Pérez Reverte, y por la película "Hotel Rwanda") terminaron de conformar una visión escéptica respecto al futuro, que quizás se contemple mejor a través de "La sal de la tierra", un documental de Wim Wenders sobre el fotógrafo Sebastiao Salgado y su recorrido vital a través de la fotografía, desde las duras condiciones del trabajo de los mineros del Amazonas hasta algunas de las más salvajes contiendas del siglo XX, llegando finalmente a un momento en que el fotógrafo se refugia en la fotografía de naturaleza y del medio ambiente, el último reducto contra el que el hombre ha declarado otra guerra. Esperemos que ésta, por nuestro bien, termine en un acuerdo de paz que no nos conduzca a todos al silencio de los cementerios que suele seguir cuando el sonido de las armas ha dejado de sonar.














