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viernes, 1 de noviembre de 2024

Una vida de libros: Terry Pratchett en "El Gato de Hubble"

Era raro que en "El Gato de Hubble" no le dedicáramos un capítulo a Terry Pratchett, un escritor de fantasía que (por muchas razones que desgranaremos a lo largo del programa) tiene mucho que ver con la ciencia, pero sobre todo con el sentido del humor y una forma muy curiosa de entender el universo y la existencia en general. En este episodio, hablaremos de su biografía, y por supuesto de su obra: entre otras muchas cosas, Dani os contará la curiosa relación de Terry con la tecnología, Almudena hablará a fondo de "Buenos Presagios"*, y yo daré vueltas a partir de lo que he leído no sólo de su literatura, sino de la biografía "Terry Pratchett. Una vida con notas al pie", que recomiendo tanto para los fans de Terry como los que anden interesados en descubrirle. Por supuesto, también os incito a leer toda su obra, tanto la famosa saga del Mundodisco -resumida en la imagen de abajo- como otros textos, los cuales incluyen libros para adultos, pero también infantiles y juveniles**, algunos de las cuales todavía tengo pendientes. Así que espero que disfrutéis con cómo, a lo largo del programa, hablamos de Terry, y cómo a ratos nos salimos por la tangente, lo cual veo muy lógico porque, cuando empiezas a hablar de libros y de buenos escritores, es normal que tiendas a hablar también de todo lo demás. Esa es la magia de las historias reales, de las imaginarias, y de la vida y la Muerte (en este caso en mayúscula) a sus múltiples niveles. Os dejo con el podcast: espero que os saque una sonrisa.


*Como nota al pie (como veréis, las notas al pie son importantes para Terry y para este programa), incluyo algo que no mencioné en el podcast: en "Buenos Presagios", Pratchett y Gaiman se lanzaban elogios por las partes que había escrito el otro... pero también tenían disputas a raíz de secciones que, según cada uno, ellos no habían redactado, y que parecían haber surgido de la nada y adquirido vida propia. Ojo, que no se peleaban porque no les gustaran, sino al contrario, porque les encantaban. Es lo que tiene escribir un libro a cuatro manos sobre asuntos demoníacos: nunca se sabe quién puede haber metido las pezuñas en ello.

**Añado que Terry es un autor difícil de clasificar en cuanto a edad, porque se habla mucho de que su literatura es "juvenil", pero en realidad la mayoría de los libros son disfrutables por todo tipo de edades, y sobre todo por adultos. Eso sí, Terry Pratchett le daba mucha importancia a la literatura infantil y juvenil -lo consideraba un retorno en agradecimiento a esos autores que le fascinaron de pequeño y le incitaron a la lectura- y tiene voluménes específicos de esos géneros que han sido muy aplaudidos (como "Nación", "Solo tú puedes salvar el mundo", los libros de Johnny, y los de Tiffany Dolorido), aunue no los mencionemos demasiado en el podcast.

Guía de orden de lectura del Mundodisco que ha encontrado Almudena, aunque los tres éramos conscientes de la existencia de varios esquemas distintos: desconozco de dónde procede ésta en concreto -yo la he localizado aquí-, hay versión en español, y como véis ahí se marca por dónde recomendaba empezar Terry ("Rechicero", una de mis favoritas). En este mapa conceptual se clasifican los distintos tipos de obras, incluyendo algunas que son ampliaciones (por ejemplo, un cuento infantil -"¿Dónde está mi vaca?"- que sale nombrado en una de las novelas, o el famoso libro de cocina de Tata Ogg, que puedo recomendar en primera persona, tanto en cuanto a recetas como a hallarse a la altura del desternillante personaje que supuestamente lo ha escrito). Hay también incluidas -como mencionaba Almudena al final del programa- libros ilustrados, cuentos, etc..., que no he contabilizado como parte del Mundodisco cuando hablaba de él porque no son "historias largas" (novelas/aventuras gráficas) propiamente dichas, pero, obviamente, también forman parte del universo.

lunes, 1 de junio de 2020

Cuatro recomendaciones de junio, sobre libros de los que no os voy a contar (casi) nada

Ya conocéis mi teoría sobre que hay libros a los cuales es mejor aproximarse sin tener ideas preconcebidas sobre los mismos. Así que os presento unos pocos de los cuales, por supuesto, os voy a revelar lo menos posible:

-"Sin sangre", de Alessandro Baricco. No sólo me callo porque lo crea mejor sino porque, además, parte de la intriga del libro consiste en subirse del golpe al carro y dejarse llevar por lo que va pasando. Además, ya os digo que el misterio que se plantea durará poco, más que nada porque este intenso relato se devora en un pis-pas.



-"La Tierra Larga". Si dos reconocidos autores de la fantasía y la ciencia ficción como Stephen Baxter y Terry Pratchett (de este último somos incondicionales en el blog) aúnan esfuerzos, sólo puede esperarse algo muy loco. Y, en efecto, han creado una "ida de olla" tan sugerente que merece la pena que la descubráis por vosotros mismos, junto con todas sus posibilidades y -esto cabe advertirlo- continuaciones. Ya de paso, os podéis acercar a "The unadultered cat", de Pratchett, que tampoco necesita presentación porque el título ya lo dice todo, y que os va a encantar tanto si amáis a los gatos como si los aborrecéis.


-"Arte", de Yasmine Reza. Muchos la conoceréis porque se ha representado con frecuencia en el teatro, interviniendo en ella actores de reconocido prestigio como Josep María Flotats, Carlos Hipólito, Ricardo Darín, José María Pou, Albert Finney, Alan Alda, Alfred Molina, Jean-Louis Trintignant, Jean Rochefort, Enrique San Francisco, Luis Merlo, Javier Martín o Alex O`Dogherty, entre otros. La obra, cuyo libreto puede encontrarse a la venta y en bibliotecas, tiene un argumento que no necesita nadie que lo descifre (parte de un grupo de amigos, uno de cuyos miembros adquiere, a cambio de una ingente cantidad de dinero, un cuadro en blanco), aunque sí que os puedo adelantar que, a pesar de tratar aparentemente sobre la pintura y el mundo del arte, en el fondo discurre sobre otra clase de temas, incluyendo sobre todo la amistad.



-"El libro de los seres imaginarios", de Jorge Luis Borges. El título, lejos de metáforas, resulta completamente autoexplicativo (no consiste ni mucho menos en una obra de ficción, sino una breve enciclopedia de las criaturas ideadas por la mente del hombre) así que, ¿para qué profundizar más? En este caso, no disfrutaréis tanto con el estilo literario de Borges como de su erudición. Lo cual, a decir de este lector, no es poca promesa, y aumentará vuestro conocimiento sobre esa clase de entidades que sabemos que no existen y, aun así, nos entusiasman.


Seguiremos no-explicando. Nos leemos, más que nos comentamos. Un saludo.

lunes, 13 de abril de 2020

La historia real y las recomendaciones de abril. Historias de gamba-mantis.

Muchos habréis leído los descacharrantes cómics de The Oatmeal (si no los conocíais, éste es un buen momento para iniciaros). En concreto, si todavía no lo habéis leído, os encarezco a que abráis esta desopilante página acerca del que probablemente va a convertirse en vuestro animal favorito a partir de ahora: la gamba-mantis.

Pero es que vuestra sorpresa va a ser mayor (al menos, la mía lo fue) cuando me encontré un párrafo apasionante sobre el mismo tema, cómo no, en una obra de Terry Pratchett. Muchos ya conocéis a este autor, creador del universo fantástico del MundoDisco. Pues bien, nuestro buen amigo Terry, junto con los divulgadores científicos Ian Stewart y Jack Cohen, decidió crear un libro titulado "La ciencia en el MundoDisco" (por desgracia, creo que disponible sólo en inglés), en la cual unos inconscientes magos crean de manera casi accidental un nuevo universo... que, casualmente, posee leyes físicas muy similares a las de nuestro particular cosmos, y donde surge un planeta azul, repleto de volcanes, posiblemente habitables... y, para su estupefacción, irreverentemente esférico, cosa que a los habitantes de este terraplanista mundo les resulta chocante.

Por supuesto, el libro (del que más tarde se editarían al menos dos continuaciones) se convierte en una excusa para hablar sobre ciencia, incluyendo temas tales la creación del universo, los planetas, la vida y todo lo demás. En "lo demás" se incluyen también las gambas-mantis. Traduzco una sección del libro:

<<¿Tienen mente los animales? La tienen hasta cierto punto, dependiendo del animal. Incluso los animales más simples pueden tener habilidades mentales sorprendentemente sofisticadas. Uno de los más sorprendentes es una  divertida criatura llamada gamba mantis. 

Es como las gambas que pones dentro de un sándwich y te comes, excepto porque mide unos doce centímetros de largo y es más compleja. Puedes mantener una gamba mantis en un tanque como parte de un ecosistema marino en miniatura. Si lo haces, descubrirás que las gamba mantis causan estragos. Tienden a destruir las cosas -pero también construyen cosas. Una de las cosas que les encanta construir son túneles en los que viven. La gamba mantis es un poco arquitecto y decora la parte frontal de su túnel con piececitas y trozos de cosas -especialmente trozos y piezas de lo que acaba de matar. Trofeos de caza. No le gusta tener un único túnel -se ha descubierto que si tienes un túnel con una sola entrada es más correcto llamarlo "trampa". Así que le gusta tener también una entrada trasera -y más. Para cuando lleva en el tanque unos dos meses ha plagado todo el tanque de túneles y la verás asomando la cabecita por un extremo o por el otro sin haberla visto pasar por medio.

Hace años, Jack solía tener una gamba mantis llamada Dougal. Jack y sus estudiantes descubrieron que podían ponerle rompecabezas a Dougal. Le dieron gambas y salía a atraparlas. Entonces pusieron las gambas en un contenedor de plástico con tapa y, después de un rato, Dougal quitaba la tapa del contenedor y se comía las gambas. Después, pusieron una goma de plástico alrededor de la tapa para sujetar la caja, y Dougal aprendió a quitar la banda y abrir el contenedor para comerse las gambas. Tras un tiempo, si le ponías una gamba sin más casi podías ver a la gamba mantis saliendo y mirarla decepcionada, "No me han dado un rompecabezas. No tiene gracia. ¡No quiero jugar a este juego!", le echaría una larga mirada a la gamba y volvería a su túnel sin cogerla.

A pesar de que no se nos ocurre una manera de probar esto, todo el mundo se queda con la sensación de que la gamba está desarrollando algo parecido a una mente>>.

Conclusión: para cuando nos extingamos, tenemos un claro heredero en la cúspide de la pirámide de la cadena evolutiva. La parte mala es que se gasta tanta mala leche como nosotros.

lunes, 9 de julio de 2018

Los libros de julio: recomendaciones para pasar el verano.

Playa, mar de fondo, sombrilla, tumbona y libro (o ebook) abierto en medio del calor. O en medio de la montaña, de un jardín tropical, de un bungalow en la selva. Un amigo me dijo que había empezado uno de mis libros en Barcelona y planeaba terminarlo en un enclave mítico de Nueva York. Cualquier sitio es bueno para enganchar una lectura que nos cautive y nos transporte a un lugar completamente distinto al que nos encontramos, o tal vez a un rincón ignoto de nuestra propia alma. ¿Os hacen falta libros este verano? Quizás podáis atrapar alguno de éstos.

Recomendaciones intemporales:

-"Fundación". Ahora que la serie "Westworld" ha puesto de moda otra vez la ciencia ficción filosófica, y que Johnathan Nolan lleva adelante el proyecto de trasladar esta heptalogía de novelas a la televisión, es un buen momento de leer o releer el primer volumen de la saga de Isaac Asimov, donde se discute el destino de nuestra galaxia y el poder de las decisiones individuales y colectivas dentro de ella.

-"El Napoleón de los ladrones. Vida y andanzas de Adam Worth, el auténtico Moriarty", de Ben Macintyre. En esta obra de ensayo se nos describe la vida de Adam Worth, una experta mente criminal que tuvo en jaque a la policía de Inglaterra y que, según dicen, sirvió de inspiración para el archienemigo de Sherlock Holmes. La historia se centra especialmente en el robo de una pintura recién descubierta, cuya desaparición escandalizó a la sociedad de su tiempo.

Relativamente recientes:
-"La corona del pastor". Es difícil recomendar la última novela de una saga de 41 libros, una de las pocas que es imposible leer de manera independiente dentro de la misma, y que además el genial Terry Pratchett (aquejado en el momento de su muerte de una enfermedad degenerativa) tuvo dificultades para terminar. Pero el final del "Mundodisco" de Terry Pratchett es, como todas sus historias, brillante y preclara, humana e inteligente, cargada de humor y combativa, quizás no tan aguda y redonda como el mejor de sus libros, pero tan impactante en sus conclusiones que incitará sin duda a leer los otros cuarenta. O podéis empezar la saga desde el principio.

-"¿Qué hace mi gato cuando no estoy?", de Caroline Paul. Para terminar, un libro sencillito, ameno y divertido que hará las delicias de los amantes y detractores de los gatos. Cuando Caroline, escritora y amante de los gatos, sufre un accidente y su pareja Wendy (ilustradora del libro, lleno de simpáticos dibujos) acude a cuidarla, las cosas pintan oscuras, pero se pone aún peor cuando el gato de Caroline desaparece durante bastante tiempo. El retorno del animal, lejos de reconfortarla, le sume en un estado de confusión, ¿dónde se ha metido el gato durante este tiempo? A partir de entonces, la búsqueda detectivesca por averiguar qué es lo que hace un gato en ausencia de sus dueños se convertirá en una entretenida manera de ver lo que nuestra convivencia con los felinos puede decirnos de las relaciones humanas.

Feliz verano y felices libros.

lunes, 7 de agosto de 2017

Los libros de agosto: libros con recetas de cocina

Si leer es un placer de los sentidos, y las buenas historias constituyen el alimento del alma, no es difícil dibujar una conexión entre gastronomía y literatura, y quizás es por eso por lo que no resulta complicado hallar escritores a los que también les fascina la buena comida y la buena mesa, y esto lo han reflejado en sus libros y en sus personajes. Recomendaciones de buenos libros de recetas encontraréis muchos por allí, y también listas de buenas historias que están relacionadas con la alta cocina -incluso alguna que contiene recetas interesantes-, pero para hacerlo más original, en esta entrada, realizada en colaboración con Cris Kitchen (la autora del blog más que amigo "La tentación vive... en lacocina"), ambos ofreceremos nuestra opinión sobre novelas relacionadas con el mundo de la gastronomía e intercalaremos -junto con la reseña de las mismas-, alguna recomendación gastronómica que debería acompañar a la lectura de estos libros, de tal manera que vivamos una experiencia más completa. ¿Preparados cubiertos y los tenedores? Todos a la mesa entonces.

-Las novelas de Carvalho: El detective gallego -afincado en Barcelona y creado por Vázquez Montalbán- ha renegado de la cultura (se dedica a quemar una media de un libro por novela para alimentar su siempre encendida chimenea), de los idealismos y de varios trabajos, pero a lo que no renuncia es a una buena cena, sobre todo si está regada con un buen vino. Sobre la cocina de Carvalho se ha escrito mucho, desde la función que ésta ejercía tanto para el personaje como para el escritor, como de la escasa apetencia del detective por los postres. Ya puestos, el mejor resumen lo hacía el propio Carvalho: “Yo nunca como cualquier cosa”.
Recomendación gastronómica: Con libro de recetas incluido, entresacado de la saga de novelas, poco más se puede añadir. Sin embargo, hace no mucho salió un post relacionado con este tema en un blog especializado en el mundo de la cocina, que a muchos nos ha cautivado desde hace tiempo por su agudo sentido del humor. El paladar de Carvalho –siempre exquisito- es, como describen los expertos, muy ecléctico, y da tanto para manjares de la cocina moderna como para platos más tradicionales, pero si hay que elegir a elegir, y siendo el detective de origen gallego, nos quedamos con unas buenas vieiras o unas almejas cocidas en su propio jugo. Ya se sabe lo que dicen: si el producto de origen es bueno, basta con reforzar su sabor natural. A veces lo único que necesita un buen alimento –o buen personaje- es que sea auténtico. Aunque si preferís algo más original, aquí os dejamos esta receta extraída de “Asesinato en el Comité Central”: <<Carvalho abrió varias galerías en el taco de atún y las rellenó con anchoas. Salpimentó, enharinó la bestia y la doró en aceite en compañía de unos ajos. Añadió un poco de agua y dejó que el lomo de atún se cociera a fuego lento (…) Carvalho lo apartó y trabajó el jugo resultante como base de una salsa española corregida con briznas de hinojo (…) esperó a que el atún estuviera frío para cortarlo en rebanadas depositadas en una bandeja y luego cubiertas con la salsa caliente>>.

-Montalbano. El policía italiano creado por Andrea Camillieri en honor a Vázquez Montalbán y que, desde su reducto en Sicilia, se enfrenta a la mafia, a los políticos corruptos, a la prensa partidista, y a un desastroso conserje, hay dos citas que no elude nunca: un reto desafiante, y un contundente plato de pasta. Y si ésta se ve acompañada de alguna de las exquisiteces marinas que otorga el Mediterráneo, bienvenida sea. Sherlock Holmes sería capaz de pasar días sin comer. meditando acerca de un caso: Montalbano seguramente le hubiera mandado a paseo, y marcharía a proporcionar combustible a sus neuronas.
            Recomendación gastronómica. Aunque aquí pega una buena pasta de inspiración marinera, hay dos platos que pierden a Montalbano: el enorme plato de salmonetes -cocinados por su restaurante de confianza- que se mete entre pecho y espalda, o los arancini que le deja preparados en la novela su sirvienta, y que ha hecho que más de uno, leyendo en la cama, haya sentido la tentación de levantarse para ver si le alguien le ha proporcionado un regalo similar. Os dejamos dos enlaces de dos bloguer@s que se han atrevido a imitar los arancini de Montalbano

-El mundo de los detectives y la policía, como se ve, sirve de muy buena excusa para las recetas: quizás porque la comida es algo tan personal y tan único que resulta muy útil para definir un carácter, labor a la que se ve obligado un escritor cuando trata de describir tanto a héroes como a villanos. Bajo este prisma, no es de extrañar que la forense Kay Scarpetta sea una amante de la gastronomía italiana de sus ancestros, e incluso albergue en su casa una cocina personalizada donde fabrica su propio pan. En cuanto al bando de los criminales, es de mención obligada hablar del literario y cinematográfico personaje de Hannibal Lecter, un excelso sibarita (culto, exitoso, educado, con el inapreciable defecto de ser un caníbal) que riega los hígados ajenos con un buen Chianti, y no tiene problemas en que el invitado más pesado de la noche anterior se convierta, en la velada siguiente, en un manjar a degustar.

            Recomendación gastronómica. Al doctor Lecter le agradan mucho las vísceras. Como los platos derivados de las mismas no son aptos para todos los paladares, quizás la primera aproximación debería realizarse con la receta que proporciona la pista para su captura al principio de la película “El dragón rojo”: unas mollejas… hechas a partir de ternasco o cordero lechal, si os resulta más difícil encontrar otro tipo de ingredientes… Bien se sabe que entrar al supermercado a cocinar al cajero es una empresa difícil, incluso aunque el establecimiento se halle abierto los domingos. De todas maneras, abajo os colocamos la página del Larousse Gastronomique que Lecter utiliza como base, por si queréis (si el zoom, la perspectiva y el francés os lo permiten) seguir la receta paso por paso. Aunque si se trata de homenajear a las películas, hay que reconocer que el autor de este vídeo es bastante original al respecto.

-Doña Flor y sus dos maridos: Ésta es una novela sobre el deleite. El placer que proporciona la pasión, espiritual, carnal o a través de cualquier sentido físico, incluyendo también el del gusto. Doña Flor es un ama de casa brasileña de los años 50 con una habilidad excepcional para la cocina, y lo único que es capaz de despistarla de sus postres y de las clases de cocina que imparte a sus alumnas es su indisciplinado, irresistible e incorregible marido. Cuando éste fallece, Doña Flor encuentra consuelo en un aburrido y predecible farmacéutico al cual -a su manera- también adora. Sin embargo, el fantasma de su primer marido no va a permitir que algo tan insignificante como haber fallecido interrumpa la fiesta y le impida gozar.
            Recomendación gastronómica. Los brasileños suelen asombrarse mucho, respecto a la cocina europea, de que pongan cada alimento en un plato distinto. En Brasil, es típico acabar juntándolo todo (un “todo” que normalmente contiene raciones generosas de arroz, legumbres y en muchas ocasiones carne) en una fiesta de los sentidos tan variopinta como el carnaval. Ya puestos, recomendamos una feijoada, aunque debe tomarse con precaución, pues al igual que la fabada asturiana, no es muy recomendable si después te ponen una samba y te invitan a que muevas las caderas. Aún así, reproducimos por su originalidad esta receta de Doña Flor de guiso de tortuga, aunque no la recomendamos tanto por la dificultad de localizar el material como porque (para que negarlo) somos grandes admiradores de los quelónidos:
GUISO DE TORTUGA
(Receta de doña Carmen Dias, tal como ella se la dio a doña Flor,
habiendo ésta permitido a sus alumnos copiarla y probarla.)
<<Se toma una tortuga, después de muerta por el procedimien­to (bárbaro) de aserrarla por los lados, cuidando de que no se dañe la caparazón. Colgar al bicho por las patas traseras, cortarle la cabeza y dejarlo así durante una hora para que se desangre. Después, poner el animal con el vientre para arriba y cercenarle los pies, cuidando de conservar las piernas (o «botas») y separan­do de ellas la piel gruesa que las recubre. Entonces se le extrae la carne, los menudos (hígado y corazón) y los huevos (si los hubie­ra), tirando las tripas, operación que requiere especiales cuidados, debiendo hacerse cada cosa por separado. Lavar todo, carne y vísceras, que, una vez maceradas con los condimentos que se indica­rán habrán de ponerse a fuego bajo hasta que tomen un color de oro oscuro y exhalen un aroma particular. Los condimentos: sal, li­món, ajo, cebolla, tomate, pimienta y aceite, aceite suave a voluntad>>.

-El valle de los caballos. Segundo libro de la serie “El clan del oso cavernario”, y aunque todas las novelas de esta saga tocan el tema de la cocina –ya que narran el día a día de una sociedad de Neardentales y Cromagnones- este libro en particular profundiza en el uso de los distintos recursos al alcance de la protagonista para nutrirse: tanto de la caza (de cómo se obtiene la presa y cómo se cocina) como del uso de las plantas, hierbas y frutos como alimento o como condimento para aderezar. Nada desdeñable es también la información que aporta sobre cómo se conservaba la comida con aquella rudimentaria tecnología. Es fácil encontrar un libro que te hable sobre las maravillas de la cocina italiana o mediterránea, pero en cambio es más difícil encontrar este original punto de vista sobre cómo nos alimentábamos en un remoto pasado.
            Recomendación gastronómica. Traemos a colación una de las recetas que tiene más significado en el libro y que muestra cómo, con materiales muy sencillos, un poquito de habilidad para la caza, cerillas, piedras y un taparrabos, puede ejecutarse un plato delicioso. Extraído del libro, aquí tenéis cómo preparar “perdices de Creb”: <<Ayla se llevó las gordas aves hacia el otro lado de la muralla, hasta el hoyo que había cavado antes y forrado de piedras. El fuego se había apagado en el fondo del hoyo pero las piedras chisporrotearon cuando les echó unas gotas de agua. Había buscado en diversos puntos del valle la combinación exacta de verduras y hierbas, y las había llevado hasta el horno de piedras. Recogió uña de caballo por su sabor ligeramente salado, ortigas, amaranto y vistosas acederas y salvia, para dar sabor. El humo aportaría también su aroma, y la ceniza de madera, sabor a sal.
Rellenó las perdices con sus huevos envueltos en verduras: tres huevos en una de las aves y cuatro en la otra. Siempre había envuelto las perdices en hojas de parra antes de meterlas en el hoyo, pero no crecían vides en el valle. Recordó que a veces se cocinaba el pescado envuelto en heno fresco, y decidió que también podría hacerse con las aves. En cuanto tuvo las aves colocadas en la parte inferior del hoyo, amontonó más hierba encima, después piedras, y lo cubrió todo de tierra>>.

-El último chef chino. Hasta ahora es el único libro con el que nos hemos topado que toca a fondo el tema de la gastronomía china dentro de una historia de ficción. La novela en sí es entretenida, se lee fácil y es capaz de trasladarte a olores y sabores que recuerdan ligeramente a los restaurantes asiáticos tan frecuentes en España, pero con una profundidad y una serie de matices que nunca te encontrarías en el chino de tu barrio. Como mínimo, sorprendente.
            Recomendación gastronómica. La autora tiene una página web en donde detalla alguna de las recetas. No las hemos probado, pero la verdad, con nombres tan sugerentes como “pollo del mendigo” o “pollo fantasma”, dudo mucho que tardemos demasiado en hacerlo.

-Recetas para amar y matar. Un libro ameno, en el que desde el principio te quedas enganchado a la personalidad de la protagonista, una sudafricana junto con la que babearás cada vez que describa alguna de sus creaciones culinarias, a mismo tiempo que aprendes un montón de expresiones en afrikaans.
Recomendación gastronómica. Si hay una compañía constante a lo largo de todo el libro, son los beskuit, una especie de “bollitos ingleses de la hora del té” a la sudafricana, de la que os dejamos una receta.
Ingredientes:
• 1kg de harina.
• 250g de mantequilla.
• 200ml de azucar
• 320ml de suero de leche
• 10ml de levadura
• 2 huevos
• 5ml de sal
• 25ml de aceite.
Se pasa la harina por un tamiz, y se mezcla con el resto de los ingredientes secos. Se añade la mantequilla y se mezcla a mano hasta conseguir una masa homogénea. Se añaden los huevos y el aceite, y se mezcla bien. Se hace un hueco en el centro y se añade el suero de leche, mezclando hasta incorporarlo por completo.
Se separa la masa en pelotitas de unos 4 cm de diámetro y se disponen en una bandeja de horno de unos 7 cm de profundidad.
Hornear durante 45 minutos a 180 grados (con el horno precalentado).
Sacar, cortar y hornear de nuevo a baja temperatura (unos 100º) durante 3 horas (si es posible, con aire) para que se sequen y queden crujientes.

-La cocina del Mundodisco. Alguna vez ya hemos hablado de Terry Pratchett, uno de los escritores favoritos de los autores de este post. Terry, como buen inglés, no es muy de proporcionar ideas suculentas a la historia de la cocina. Casi que al contrario, pues las recetas atribuidas a los enanos (ratas con kétchup; ¿te resulta asqueroso? Prueba a probarlas sin kétchup), incluyendo su famoso pan, tan duro que puedes sentarte en él, no abren demasiado el apetito. No obstante, en una de las novelas de la saga del Mundisco se menciona un picante –en todos los sentidos- libro de recetas con el cual Tata Ogg acabó consiguiendo una fortuna, no se sabe muy bien si por su contenido en deliciosos platos o en comentarios subidos de tono. En todo caso, os recomendamos que compréis, en alguna librería física o digital, el “Nanny Ogg’s Cookbook”, la versión que se vende en este lado del multiverso. Seguro que, hasta la puntita, no tiene ningún desperdicio.
            Recomendación gastronómica. Mientras aguardáis la llegada del libro, de momento os recomendamos una receta en el blog de Cris Kitchen que se inspiró en un plato de curry elaborado por Tata Ogg. Así conseguiréis que os suba la temperatura… por el curry, claro.

-Fabada a muerte en Cocina&Fusión. Dos palabras: te descojonas. No podemos ser más sinceros. El autor, Falsarius Chef, lleva ya unos años haciéndose famoso gracias a su estrafalaria apariencia (las gafas y la nariz postiza a lo Groucho Marx no desprenden demasiada confianza) y a las recetas de “falsa cocina” que en televisión, libros y en su propio blog emplean elementos con tan poco glamour como latas de conservas, botes de legumbres cocidas o vasitos de arroz al microondas. En este caso, el propio Falsarius es el protagonista de la novela, donde nos plantea la resolución de un crimen al mismo tiempo que trata de pasar desapercibido en medio del prestigioso evento culinario de “Cocina&Fusión”. Las ventajas adicionales del libro, tal y como lo describiría el propio Falsarisus Chef, es que vienen las recetas al final, y además se lee en dos carcajadas. Ideal para los que siempre le han tenido miedo a la cocina y al fin se han atrevido a preguntar.
            Recomendación gastronómica. A pesar de que Falsarius es un especialista en latas (y eso queda bien claro a lo largo de la trama de la novela), hoy vamos a recomendar una sorprendente especialidad: la empanalleta, un snack que combina las mejores propiedades tanto de las galletas como de las empanadillas, y que harán las delicias de aquellos que no son capaces de decidirse sobre qué tomar a media mañana.
                                              
                                               Receta de las Empanalletas

Vamos a utilizar puré de manzana de bote y unas pasas. Que las pasas, como ya eran abuelas cuando las compramos, no decepcionan nunca.

Ingredientes: 1 bote de puré de manzanas (el mío de Hero y se encuentra en el Carrefour, por ejemplo), 1 paquete de pasas, 1 paquete de masa para empanadillas, azúcar y canela.

Preparación: sacamos la bandeja del horno y lo ponemos a calentar a 200 grados. Ponemos un plato hondo con azúcar, humedecemos con agua la oblea de empanadilla un poco por una cara y la ponemos sobre en la azúcar, presionando, para que se quede pegadilla. Sacamos la empanadilla y por el otro lado ponemos unas pasas, una cucharadita de puré de manzana, un poco de azúcar y espolvoreamos con canela. Cerramos, sellando los bordes con un tenedor. Cuando tengamos listas todas las que queramos, extendemos papel de horno (o papel de aluminio) en la bandeja del horno, ponemos las empanadillas encima y adentro. En 10 o 12 minutos estarán listas y el azúcar del exterior endurecida, lo que va darles al morderlas un aire crujiente de galleta, que luego con el interior blandito, se nos convierte en gozosa empanadilla de manzana.

            Esperamos que estas recomendaciones os hayan resultado muy gustosas. Para los que os hayáis quedado con hambre, no guardéis reparo. El próximo post sobre el tema tendrá un toque parecido, pero estará dedicado, en vez de a libros, a películas. Hasta entonces, felices lecturas, y también felices banquetes. Bon apettit.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Respuesta a una lectora: recomendaciones para el nuevo año

Hace un par de semanas, una lectora (y muy íntima amiga) me interpelaba en Facebook así:

Querido escritor:
Ahora que va acabándose el año, me gustaría que me recomendaras 12 grandes libros para leer el año próximo, para empezarlo con un buen propósito...y cumplirlo. ¿Puede ser? :)

Obviamente, la pregunta tiene su problemática, así que me he tomado mi tiempo para elaborar una respuesta, que procedo a transcribir aquí porque quizás, dentro de unos días, cuando os hayáis recuperado de la borrachera y los atracones de esta noche, os pueda ser útil de cara a buscar futuras perspectivas literarias (o posibles regalos del día de Reyes).

La respuesta dice así:

Querida lectora:
Hacer recomendaciones ya sabes que es realmente complicado. Más todavía para un año, que vete tú a saber lo que puede pasar de allí a entonces y qué te puede apetecer leer. Pero venga, vamos a intentar hacer una recopilación, a ver si te convence al menos alguno.
ENERO: Pues ya que está "La vida de Pi" en los cines, te lo puedes leer antes de que alguien te destripe el final. Además, este libro de Yann Martel, entre otras cosas, va sobre la esperanza, y siempre es bueno empezar con este sentimiento cualquier nuevo año.
FEBRERO: Como todavía hace frío, algo que te haga entrar en calor. Nada mejor que un "Viaje al centro de la tierra", de Julio Verne, que aparte de volcanes tiene una narración llena de aventuras, lo cual siempre distrae del mal tiempo reinante.
MARZO: Llegando la primavera, toca prepararse para volar. Los "Cuentos por teléfono" de Gianni Rodari son un canto a la imaginación y a la posibilidad de que con cada viaje nos acerquemos un poquito más a casa.
ABRIL: Cayendo la lluvia por las ventanas, destilemos una suave melancolía. "Almas grises", de Philippe Claudel, es de este tipo de libros que te pone triste, pero cuando más deprimido te vuelve, más necesitas desesperadamente continuar con él.
MAYO: Vuelve el buen tiempo y las correrías de los niños. "El camino" de Delibes describe las diversiones y andanzas de un niño en su pueblo, pero también otros momentos más duros aunque igual de humanos. Si queremos sólo quedarnos con la parte lúdica, no sería mal momento para volver a echarle otro vistazo a "Las aventuras de Tom Sawyer".
JUNIO: Como andaremos seguramente planeando viajes a parajes exóticos, nada mejor que "Novecento. La leyenda del pianista en el océano", de Alessandro Baricco, que nos inspirará a desplazarnos a lugares lejanos, seguramente en barco.
JULIO: El verano es un tiempo para la introspección y para conocerse a uno mismo, lejos de los ajetreos diarios. No estaría mal entonces "Solaris", de Stanislav Lem, que en buena parte pretende preguntarse cuáles son nuestros dilemas, y las obsesiones que nos atrapan.
AGOSTO: Cuando uno va de viaje, yo recomendo siempre leer un libro ambientado en el lugar que vamos a visitar. Por ejemplo, si te desplazas a Cuba, "Nuestro hombre en La Habana", una graciosísima novela de Graham Greene que además nos entretendrá entre hueco y hueco durante el trayecto.
SEPTIEMBRE: Volver al trabajo siempre tiene un punto de desánimo. Si realmente deseas enfrentarte a ello (o comparar cómo en algunos sitios se está peor), le puedes echar un nuevo vistazo a "El troll" a ver si a fuerza de exponerte te curas de espanto. Si no, mi mejor recomendación es evasión al máximo: mundos exóticos y fantásticos, cuanto más lejanos mejor. Michael Ende, Terry Pratchett, o "El diablo en la botella y otros cuentos", de Stevenson, sobre todo para darse cuenta de que a veces no hay nada mejor que una deliciosa y aburrida vida normal. En el apartado más infantil (o de retorno a la infancia, si se quiere, ya que empieza la vuelta al cole), alguno de los hilarantes libros de la colección de "El pequeño Nicolás" de Goscinny podrían ejercer el mismo efecto reconfortante.
OCTUBRE: Mes de Halloween, tocará terror. Y nada mejor que los clásicos: Bram Stoker, Mary Shelley, Poe... Pero si los tienes muy vistos, "La piel fría", de Alberto Sánchez Piñol, ofrece desasosiego y tensión a partes iguales, en una novela española y contemporánea que tiene aroma decimonónico y ecos que nos suenan mucho más franceses o anglosajones que de nuestra tierra patria, pero fue un gra éxito en Cataluña hace un par de años.
NOVIEMBRE: Ya empezamos a prepararnos para el invierno, para encender los fuegos, y quizás sea el momento ahora que aún conservamos las fuerzas, para la revolución. "Diez días que estremecieron al mundo", de John Reed, es un fascinante relato periodístico en primera persona de la experiencia del autor durante la Revolución Rusa de 1917, narrado con toda la fuerza del martillo de los acontecimientos ejerciendo su descarga implacable sobre la historia. Otra opción alternativa, más castiza y a la vez surrealista, sería "El maestro Juan Martínez que estaba allí", donde quizás el corresponsal español más famoso de la historia, Manuel Chaves Nogales, explora qué pinta un cantaor flamenco en mitad de la revolución rusa (aunque éste, al no habérmelo leído yo mismo, me resisto un poco a recomendarlo). En todo caso, buen momento para empezar a escoger un sitio calentito en la biblioteca del barrio.
DICIEMBRE: Cerramos el ciclo. Diciembre es un mes muy navideño, y, como tal, proliferan mensajes sobre la vida de Jesús, y a partir de ahí, sobre lo enigmático de su vida y, por extensión, sobre cualquier misterio en general. "El enigma del cuatro", de Ian Caldwell y Dustin Thomason, es de los pocos libros de intriga histórica que realmente me han cautivado, ambientado además en un mes de invierno y, sobre todo, también con un cierto punto para la esperanza, con la cual también hay que acabar el año además de empezarlo. Para que así, entre un cabo y otro, siga habiendo futuro continuamente a nuestro alrededor.

Espero que mis recomendaciones te hayan convencido y, tanto si es así como si no, que tengas buena suerte para el año que empieza, tanto para las historias que lleguen a tus manos, como para las que protagonices tú misma y otros lean (esto va, por extensión, para todos los lectores del blog).

Atentamente, con cariño,

Emilio Tejera (el del 2012. Dentro de unos días, conoceréis al de 2013).

martes, 18 de septiembre de 2012

El libro de septiembre: Homenaje a Terry Pratchett: El club de los... 72?

En los últimos tiempos ha estado de moda aquella famosa maldición de los 27 por la cual alguno de los artistas (preferentemente musicales, y preferentemente recientes) más afamados de la historia -Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, o hace muy poco Amy Winehouse- murieron a esa edad. Claro que siendo rockero, y con el consumo medio de drogas en esta subpoblación de la humanidad, tener al menos dos infartos antes de los cuarenta es un simbolo de status. Dicen que uno se hace viejo conforme observa que sus ídolos son más jovenes que uno mismo (algo que es dramáticamente fácil de conseguir si tus héroes lo son deportivos). A mí en cambio -aparte de que empiezo a constatar que a en ocasiones los personajes de mis historias empiezan a ser más jóvenes que yo- me pasa al contrario, que mis idolatrados van cayendo tras una larga vida y fructífera vida y a edades propias de Matusalén. Pero no dejo de quedarme menos triste por ello.
Esta idea me viene a la memoria dado que recientemente se cumplieron dos años de la muerte de Saramago a la muy envidiable cifra de 87 abriles. Pero tambien cayó, sin demasiada diferencia en el tiempo, Miguel Delibes a los 89 (después de una dura y larga enfermedad). Afortunadamente, el tiempo nos respeta a Eduardo Galeano, pero, como dijo Serrat sobre sus conciertos con Sabina, "nunca se sabe si este va a ser mi último concierto, el de Joaquin, o incluso el último vuestro, asi que vamos a a disfrutar y a no pensar mucho esas cosas". A Terry Pratchett, en cambio, el hecho de tener seguramente una de las mentes mas agudas e ingeniosas del pasado siglo no le ha protegido para que un Alzheimer algo precoz ataque sus neuronas en la sexta década de su vida y le haya inducido a que, mientras intenta terminar todos los libros que puede antes de que llegue la fatídica hora, se embarcase a realizar este documental sobre la muerte digna que le ha reportado varios premios y disparado una extensa polemica en el Reino Unido.
Nunca me han gustado los homenajes despues de muerto: todo parece bonito, todo el mundo te quería, nadie te deseaba ningun mal. Además, llegan siempre tarde: hemos aprendido a reconocer que Adolfo Suarez fue el mejor presidente de nuestra democracia cuando nuestros elogios ya no le sirven. De poco le valieron, tampoco, los homenajes a posteriori dedicados a Bécquer (aunque predijera con acierto que iba a ser así) o a Kafka. Decia un medico especialista en moribundos que uno nace siempre rodeado de medicos, enfermeras (y en ocasiones, añado yo, un padre histérico grabando con una camara de video) a pesar de que un bebé no se entera de nada, mientras que la mayor parte de las veces, los ancianos mueren solos, y en buena parte de las ocasiones conscientes de su soledad: más que homenajes, seguramente preferirán alguien que les acompañe en una casi siempre demasiado sobrecogedora cama de hospital.
Seguramente Terry no lea este tributo, claro: en castellano, en el maremágnum de Internet, por parte de un modesto admirador y con su cabeza tal como anda ahora mismo... Pero este post va dirigido a los que pueden hacerle inmortal: sus lectores, que pueden acudir a su obra, y escuchar las palabras de Terry, de generacion en generacion, y transmitir su recomendación a otros. Dicen que si bien la biología se comporta de forma darwinista, la cultura lo hace de forma lamarckiana: la manera que tenian los personajes de Bradbury de recordar los libros no es distinta de la tradicion oral con la que nacieron la Odisea o los cantares de gesta, o el modo en que los libros (a traves de manos salvadoras de incendios, monjes protectores u ocultos en escondites reconditos) han llegado a nosotros desde la Antigüedad. Y con ellos, todo el conocimiento humano.

No me quiero explayar mucho acerca de los libros de Pratchett (aunque sin duda lo acabaré haciendo), porque sin duda es mejor que os aproximéis directamente. Pero sí que os puedo dar unas cuantas indicaciones: ante todo, Terry es, sobre todo, y por encima de todo, un cachondo mental. No es una denominación extraña para alguien que tiene un invernadero de plantas carnivoras en el jardín, que en pleno siglo XXI se ha forjado su propia espada, y el cual defiende que el mundo seria un lugar mejor si hubiera mas orangutanes viviendo en él. Dice su biografía que empezo a trabajar en la sección de local de un periodico a los 17 y a las pocas horas ya habia visto un cadaver, lo cual desde luego (y en sus propioas palabras) es adquirir experiencia profesional de forma más bien rápida. Tambien, el hecho de trabajar durante mucho tiempo como representante de prensa de cuatro centrales nucleares debe contribuir en sobremanera a desarrollar un sentido del humor ironico, retorcido y algo macabro. La palabra que mejor lo definiría es, obviamente, inglesa: "witty", ingenioso, ágil, tanto que a veces va tan rapido que tienes que volver para atras para ver donde se habia quedado el chiste. Decia Bernard Shaw que si vas a contar la verdad, mejor que lo hagas con sentido del humor, o te matarán: y dicen tambien que el humor es la forma mas adecuada muchas veces de describir la realidad. Y en este sentido, también cabe decirlo de Pratchett: al lado de este tono de parodia continua y de humor inteligente en la mejor tradicion del estilo británico (muchas veces he definido el Mundodisco, ese universo particular que él se sacó del sombrero de hechicero, como una mezcla entre "El señor de los anillos" y los Monty Phyton), se encuentra muchas veces una profunda reflexión sobre cuestiones como la tolerancia, el perdón, el daño que los humanos sabemos  infligirnos entre nosotros, el sentido del deber o la solidaridad. Y de hecho dicen que sus libros fueron perdiendo muchas veces un componente fantasioso y eran cada vez más realistas, oscuros y lúcidos. No obstante, y aunque haya diferencias en la saga del Mundodisco (con sus mas de 45 títulos) desde el principio hasta el final, la seriedad y el humor se combinaban en ambos casos en buenas dosis, haciendo de este estilo unico e irrepetible una marca personal de la casa, y sencillo de reconocer para deleite de propios y extraños en cada ocasión.
¿Que es el Mundodisco? Bueno, es un planeta plano y circular que vaga por el espacio encima de cuatro elefantes, que a su vez se apoyan en una tortuga la cual (¿nada?, ¿bucea?) por el espacio sideral. Sobre este quelónido, se asientan sus continentes y sus océanos, sus seres humanos pululando, y tambien enanos, trolls, elfos, brujas, magos... los cuales desarrollan sociedades tremendamente parecidas a las de un mundo esférico y sin tortugas que seguramente nos sonará a los lectores. En e Mundodisco, hay un imperio parecido al chino, hay un continente remotamente similar a Australia, otro a Africa... Y luego, esta Ankh-Morpok, la ciudad protagonista de la mayor parte de las historias y parodia, como no (recordadlo, Terry Pratchett es britanico) de Londres. Ankh-Morpok es definida con una ciudad con un aire muy familiar... porque se nota que lo han respirado muchas familias antes. Con un río con un agua... tan poco liquida que no la llevan en cubos, sino en redes. Ya os podeis imaginar lo demas. Ankh-Morpok esta gobernada por el Patricio (un personaje tan agudo y elegante que el cine fue interpretado por Jeremy Irons), bajo el sistema de un hombre, un voto... el Patricio es el hombre, y el voto es el suyo. Sin embargo, el Patricio tiene aficion por hacerle creer a todo el mundo que son ellos los que controlan el destino de sus vidas, mientras el las dirige desde lo alto como en un tablero de ajedrez. A lo largo de la obra del Mundodisco, nos vamos encontrando con numerosisimas referencias sociales y literarias de nuestro propio universo: desde la Odisea hasta los Beatles, pasando por Conan el Barbaro, el periodismo, la magia o las guerras napoleónicas... como suelen explicar las contraportadas de sus libros (las ilustraciones suelen ser más bien bizarras y haceros creer que se trata de libros infantiles, pero creedme, son para jóvenes de 12 a 99 años), nada escapa a la inquisitiva pluma de tan hiperprolífico escritor. Sorprende tanta variedad, pero efectivamente, la ventaja de tener un mundo inventado es que todo es posible y puedes hablar de lo que te apetezca y te dé la gana. Y si se argumenta que Ankh-Morpok en un principio era mas medieval, bien es cierto que al final de la saga casi parece mas una ciudad victoriana (donde el Patricio ha conseguido que las cosas funcionen en la ciudad: no que funcionen bien, sino que funcionen), y que Pratchett puede aprovechar una lucha entre enanos y trolls para hablar del racismo y la tolerancia, o una rocambolesca aventura para criticar "el mayor crimen de todos, y que quizás por ello esta permitido: la guerra". Como decimos, todas las opciones estan abiertas, y eso es lo que le ha dado tanta versatilidad a la saga y le ha permitido progresar con el tiempo, convirtiendo a Pratchett en el segundo autor británico más vendido de la historia y (según una encuestra reciente) aquel cuyos libros se roban preferentemente en las grandes librerías de Inglaterra.
El Mundodisco no es una saga al uso: no hay un unico personaje principal. Hay muchos protagonistas, que se cruzan y comparten destino durante un tiempo, y a los que no volvemos a ver hasta varios libros despues. Sin embargo, no hace falta empezar por el primer tomo y terminar por el ultimo. Como dijo un crítico una vez sobre una de las obras de la saga: "sentía con este libro que habían empezado la fiesta sin mí; pero pronto me invitaron a bebidas, me ofrecieron un asiento, me presentaron a todos los personajes, y me hicieron sentir como en casa", así que podeis coger cualquier libro de la serie y comenzar; pero claro, cada personaje se encuentra tan solo en unos libros, y hay por tanto unas tramas o arcos argumentales (que podéis encontrar descritos en la Wikipedia) por si los queréis seguir. Entre los personajes mas famosos estan Rincewind (un aprendiz de mago fracasado el cual, aunque admite que huir de los problemas puede traerte más problemas, opina que siempre puedes huir de esos nuevos problemas, y por tanto ha desarrollado una envidiable capacidad de correr a toda pastilla); la Guardia de la Ciudad de Ankh-Morpok (especialista al principio en esconderse cuando intuían problemas pero que ahora se dedican incluso a mediar en disputas politicas y resolver casos de asesinato -han sido de los que más han evolucionado a lo largo de la serie-); la astuta e irreverente Tiffany Archer; el reconvertido (tras casi morir en la soga) ladrón de bancos Húmedo von Mustachen; los magos (adictos a la nicotina y a las buenas cenas); las brujas (capaces de dejarte seco sin usar la magia, tan sólo con una buena reprimenda o una poderosa mirada); y, quizas el mas omnipresente (lógicamente acorde con su papel, y que sólo dejó de aparecer en un libro del Mundodisco), la Muerte, con su guadaña preparada para llevarse a las almas cuando les llega la hora, sus comentarios que suelen poner punto y final (literalmente) a todas las preguntas, y progresivos intentos de entender a los humanos que nunca terminan del todo de fraguar. Con todo este desaguisado, ¿por dónde empezar? Yo caí en esta adicción cuando un buen amigo me prestó "¡Guardias!, ¿guardias?", y creo que es buen sitio donde arrancar -de hecho, los únicos libros que trato de leerme en orden son los referidos a la Guardia de la Ciudad-. Creo que, aparte de hacer un homenaje a Pratchett, os estaries haciendo un favor a vosotros mismos, garantizándoos horas de diversión durante muchos años.
En todo caso, cuando llegue la hora, seguramente Terry estara esperando a la Muerte con su sombrero de mago y comience una conversación llena de afilados comentarios donde la Muerte se pregunte si las frases las pone ella o las dice sólo porque el diálogo lo ha escrito el autor, y cavile sobre si eso puede llevar al final del tiempo o al inicio de otro universo... Será, sin duda alguna, una escena memorable. Lo bueno es que en la saga del Mundodisco (al menos mientras no se cumpla la maldición de que se termine, y de que nosotros nos lo leamos por completo) seguirá habiendo muchas más.

P.D. Ademas del Mundodisco, Terry Pratchett tenía tambien varios libros paródicos, incluyendo una saga sobre enanos, o una colaboracion con el escritor Neil Gaiman, "Buenos presagios", acerca del apocalipsis (con el dudoso record de ser el libro cuyos ejemplares han sufrido más percances a manos de sus lectores, incluyendo caerse en una bañera y ser ensambladas una a una las páginas de nuevo: sólo la historia de como se escribio la novela es una epopeya para partirse de risa), además de textos escritos en colaboracion con cientificos sobre las leyes físicas presentes en el Mundodisco (donde la luz viaja muy despacio, el tejido de la realidad se altera continuamente, el tiempo y el espacio se imbrican y la fé puede originar a los dioses).
Además, del Mundodisco se llevaron a cabo tres adaptaciones cinematográficas por parte de la BBC a partir de las correspondientes novelas. Para fans de todos los tipos. Quizás alguno de vosotros no sepa todavia que sois uno de ellos. Quién sabe...

P.D.2. En el momento que escribí este post, coloqué el título «la maldición de los 72» como contraste a la mítica maldición de los 27. No obstante, justo ese mismo día, me enteré de la muerte del entrañable actor Juan Luis Galiardo a esa edad. ¿Casualidad o destino? Dejo la respuesta es vuestras manos.